Uruguay vota en presidenciales y legislativas con la izquierda como favorita
Mejorar la inserción internacional y la competitividad, generar trabajo, emprender reformas microeconómicas o avanzar en la transformación del sistema tributario son algunas de las propuestas económicas de los principales partidos que disputan las elecciones de Uruguay.
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A solo tres días de las elecciones presidenciales donde se prevé un posible balotaje entre el frenteamplista Yamandú Orsi y Álvaro Delgado del Partido Nacional.
También habrá voto de las parlamentarias, que según la última encuesta de la consultora Cifra, el Frente Amplio cuenta con una intención de voto del 44 %, el Partido Nacional del 23 % y el Partido Colorado del 15 %, las propuestas económicas pasaron "por abajo del radar" en la campaña electoral.
Si bien hubo una discusión "más o menos en serio" en torno al plebiscito sobre la seguridad social que también se disputa, en materia económica hay que ir al papel para encontrar la mayoría de las propuestas, según asegura en diálogo con EFE el economista José Licandro.
La izquierda, favorita
A cuatro días de la contienda por las elecciones presidenciales, la consultora CB dio a conocer un sondeo con la intención de votos y todo parece indicar un balotaje seguro con fecha en noviembre ya que ninguno de los candidatos superaría el 50% de los sufragios.
Se trata de la más reciente encuesta, que fue realizada entre el 21 de octubre y hoy, 24. La misma muestra una clara ventaja para Yamandú Orsi, candidato del Frente Amplio, en la contienda presidencial charrúa con un 49.5% de intención de voto.
De esta forma, Orsi se posiciona como el favorito, seguido por Andrés Ojeda del Partido Colorado, con un 37.4%: y Álvaro Delgado del Partido Nacional con 36.3%. El resultado de este sondeo evalúa la respuesta del electorado en cuanto a si estaría dispuesto a votar a determinado candidato y muestra el techo electoral de cada uno de ellos sin proyección de indecisos.
En tanto, el sondeo arroja otros resultados ante la consulta respecto a quién votaría si mañana fuesen las elecciones. En ese escenario, Orsi continúa aventajando en la intención de votos con el 43,7% de las adhesiones, pero Álvaro Delgado le saca una clara ventaja a Andrés Ojeda, posicionándose en el segundo lugar con un 20,4% contra un 19,7%.
En un mundo incierto
En esto coincide la magister en Economía, Derecho y Política de la integración regional Daiana Ferraro, quien, consultada concretamente por la política exterior, apunta que esta estuvo casi "ausente" durante la campaña, donde, salvo por expresiones de candidatos sobre la situación de Venezuela, no apareció en el centro del debate.
Sí lo hizo en los programas publicados por la coalición de izquierda Frente Amplio (FA) y por los oficialistas Partido Nacional (PN), Partido Colorado (PC), Cabildo Abierto (CA) y Partido Independiente (PI), donde, señala, hay lecturas compartidas de la posición uruguaya en un contexto global complejo.
"En temas de multilateralismo, cooperación para la paz, estabilidad y desarrollo no noto grandes diferencias. Algunos, por ejemplo el FA, proponen ser más activos en esto, mientras otros más bien hablan de buscar soluciones a través del derecho internacional", resume.
Sobre el Mercosur, asegura que el PN habla de continuar en la postura del Gobierno de Luis Lacalle Pou, de "sinceramiento" sobre la rigidez de un bloque que el mandatario denominó "lastre" y propone fortalecer su agenda externa, mientras que el FA también propone modernizarlo y el PC no menciona al bloque en su programa.
En tanto dice haberse sorprendido de ver que el PN dedicó un apartado a China e ideas sobre "reforzar la visión hacia Asia" en la mayoría de los partidos, para la docente actualmente el mundo es tan incierto que, con un 'Supermartes' estadounidense a la vuelta de la equina, todo puede cambiar repentinamente y hay que monitorear los acontecimientos.
De todos modos, considera que para Uruguay será "clave" intentar "construir integración" con sus vecinos, gobernados por el ultraderechista Javier Milei en Argentina y el izquierdista Luiz Inácio Lula da Silva en Brasil, en antípodas.
"Las fronteras siguen siendo las fronteras y nuestro comercio también está vinculado a los socios regionales. Hay que mejorar en ese plano y para eso va a haber que destinar tiempo, paciencia e intentar llegar a acuerdos, aunque sean mínimos", señala.
Asimismo, puntualiza que el FA apuesta por una política exterior "activa" pero con más "consensos previos" que la afín a la continuidad de un Gobierno de Lacalle Pou al que le faltó "trabajo negociador" en ese sentido. 
Propuesto y no propuesto
En materia económica, para Licandro es "difícil" hacer un balance sobre unas propuestas en las que faltan "medidas concretas".
"Hay muchísimo para hacer. Somos una economía muy ineficiente y que el país sea muy caro es el reflejo; tenemos muchas regulaciones bastante absurdas que generan inconveniencias en distintos mercados y una presión tributaria relativamente alta que tampoco ayuda", valora.
Según el experto, si bien los partidos dicen que "hay que crecer más", está claro que "siempre es mejor ser lindo, joven y sano que pobre, feo y enfermo", pero, subraya, "eso hay que acompañarlo con algunas solideces", como una inflación más baja.
"Tenemos una inflación que está entre 5 y 6 %, que es la parte alta del rango (meta) y, salvo la propuesta de (Álvaro) Delgado (candidato del PN) de llevarla al 3 %, los demás no dicen nada", critica quien apunta que el FA no fue claro, pues habló de bajarla a 4 % pero con costos en competitividad aparejados.
En sus programas, en tanto, el FA, el PN y el PC coinciden en la necesidad de promover la inversión y el empleo y en mejorar la competitividad de la economía, aunque la izquierda pone su énfasis en la diversificación productiva mientras los centroderechistas plantean reducir puestos y costos estatales.
Si bien el PC y el PN proponen "reformas microeconómicas" para mejorar la eficiencia de un país que reconocen "caro", ausentes en el caso del FA, este se desmarca en proponer incentivos al cooperativismo.
Los partidos menores buscan resistir
El porcentaje de votos que obtengan los partidos "menores" en las elecciones presidenciales y parlamentarias que Uruguay afrontará el domingo será clave para la definición de eventuales mayorías en las cámaras, según especialistas.
Así lo aseguraron este jueves el director de la consultora Factum, Eduardo Bottinelli, y el politólogo Daniel Chasquetti, durante su participación en un evento en Montevideo de la Cámara Española de Comercio, Industria y Navegación en Uruguay, en el que el primero de ellos presentó siete escenarios para las parlamentarias, en las que el izquierdista Frente Amplio (FA) podría alcanzar o no una mayoría.
Al modificarse los números de la última encuesta de la consultora Factum -de principios de octubre-, concluyó que los porcentajes en los que varíe la votación que reciban algunas fuerzas políticas, como la integrante de la actual coalición de Gobierno, Partido Independiente, u otras como la Unidad Popular o Identidad Soberana podrían ser definitorios.
"Los escenarios lo que muestran es que tenemos una incertidumbre grande, porque pequeños cambios cuantitativos, de menos de un punto, pueden producir grandes cambios (...), desde que el FA no tenga mayoría y la tenga la suma de la coalición (gobernante) hasta el proceso inverso", precisó a EFE Bottinelli.
Sin embargo, el director de Factum añadió que el escenario "más probable", pero "dentro de márgenes muy estrechos", es que "ni el Frente Amplio, ni la suma de los partidos de la coalición puedan alcanzar una mayoría propia en diputados y sí parece claro que el FA tiene grandes chances de tener 15 senadores, que es la mitad de las bancas".
Por su parte, Chasquetti indicó a la prensa que "la mayoría está en disputa" porque el FA, en tanto fuerza "más grande, con una intención cercana al 45 %" que le daría de 47 a 99 diputados estaría "muy cerquita" pero los de la coalición gobernante estarían "más o menos en la misma proporción".
"Entonces el 7 u 8 % de indecisos que tenemos hoy en las encuestas va a terminar resolviendo quién tiene esa mayoría parlamentaria y tenerla es muy importante para la segunda vuelta, porque el candidato que la tenga puede hacer campaña diciendo 'tengo el mejor escenario de gobernabilidad' y ese es un argumento que pesa", explicó.
Según el docente, que el Parlamento sea "muy proporcional" y estas colectividades consigan bancas con 1 % "es incentivo para el florecimiento de nuevos partidos" como el Identidad Soberana del abogado Gustavo Salle, que "pueden complicar la aritmética".
"Supongamos que dos o tres de estos pequeñitos ganan una o dos bancas, se vuelve más improbable que alguno de los dos bloques grandes pueda llegar a construir la mayoría (...) Eso nos va a poner en una situación única. Nunca ocurrió que un partido tenga la mayoría en una cámara y una coalición tenga la mayoría en la otra o que nadie tenga mayorías", concluyó.
Efe, Dpa.

