El informe que prueba crímenes de lesa humanidad en Venezuela
El 25 de septiembre de 2020 se realizó una primera misión de Naciones Unidas de Derechos Humanos para investigar si efectivamente sucedían distintas violaciones, vejaciones en Venezuela y de qué manera funcionaban. Ese primer informe arrojó resultados lapidarios que luego fueron profundizados. Hace días, un segundo informe, dio precisiones sobre el funcionamiento de un sistema de tortura y violación de los derechos humanos, avalado y de hecho sistematizado por el Gobierno. Se pudo comprobar cómo operaban los más altos niveles de mando en este sistema de torturas. MDZ Radio habló en exclusiva con Patricia Tappatá Valdéz, experta de la Misión Internacional Independiente de Determinación de Hechos de Venezuela.
“Este año nosotros hemos elegido profundizar en las dos estructuras de inteligencia, porque la represión, es desde los últimos años, absolutamente enfocada en objetivos elegidos por sus posturas de oposición política al régimen. El funcionamiento de la justicia, es funcional a este aparato represivo, tanto sea generalizado o de aplicación, con objetivos previamente seleccionados. La justicia avala con su omisión por ejemplo, desde las cuestiones más simples, como cambiar las fechas en que las personas son detenidas y poner fechas equivalentes al momento en que son presentados en audiencia, ocultando que esas personas estuvieron detenidas sin orden judicial, al margen de toda protección de la ley en días previos a esa presentación, y que eso constituye por todos sus atributos, una desaparición forzada de personas. Más allá que sea una desaparición de tiempo corto", manifestó.
Esta investigación, contó la especialista, nunca tuvo respuesta por parte del Gobierno de Venezuela. “Es importante señalar que hechos tan graves como los reseñados en los informes así no tuviera una dependencia funcional del presidente que nombra y remueve a los directores generales de ambas instituciones, implica una responsabilidad por ser comandante y Jefe de las Fuerzas Armadas en el caso de la Dirección de Contrainteligencia Militar, y por ser la mayor autoridad de un gobierno. Entonces ahí esa primera responsabilidad por los hechos que se cometen, por estructuras que pertenecen al Gobierno, se suma la supervisión y el poder que por sus funciones se ejerce en cada uno de estos servicios de inteligencia militar y el civil. En el caso del civil, es el presidente quien elige y designa a una persona de su confianza. Y en el otro caso tiene también como comandante en jefe, responsabilidad y mando funcional”.
A fines del año 2021, después que la misión presentará el 16 de septiembre de ese año las conclusiones detalladas sobre el sistema de justicia, Venezuela inició una serie de modificaciones que según la especialista “son no sólo insuficientes, sino parciales. La nueva reglamentación deja abierta una puerta que da lugar a decisiones absolutamente arbitrarias, que dice que en caso de que el funcionario actuante considerara que el caso reviste una serie de características que amerita que sea tratado por la justicia militar, así lo podrá hacer. Este tipo de cambios que no diluyen la posibilidad de que civiles sean juzgados por el fuero militar no son signos positivos en un camino de respeto a los derechos humanos. De otro lado, el gobierno dio un decreto, por ejemplo, que indicaba que en el Helicoide -que es un centro de detención famoso por sus condiciones de inhabitabilidad y por el grado tan alto de tortura que ahí reciben todos los que son detenidos- las personas allí alojadas debían pasar a disposición del Servicio Penitenciario. Sin embargo, hasta la fecha, no todas las personas que están alojadas en El Helicoide han sido trasladadas. Un caso particular que interesa mencionar es el del dirigente Javier Tarazona, hombre que aún continúa en El Helicoide".
La participación de Cuba
Se hace mención en el informe que algunos ex exfuncionarios de la Dirección de Contrainteligencia Militar manifestaron que en la misión hay agentes del Estado cubano que han instruido, asesorado y participado en actividades de inteligencia y contrainteligencia. Finalmente Valdéz en MDZ Radio dijo: "Advertimos la existencia de un memorándum de entendimientos que se firma entre el Gobierno de Cuba y el Gobierno de Venezuela. Desde el 2008 y por lo menos en el plano formal en cuanto a la firma de un acuerdo. Ese texto del acuerdo encomienda al Ministerio de Defensa Cubano la supervisión de la reestructuración de los servicios de inteligencia militar venezolanos y quien incluso enuncia que se podrían crear nuevos órganos. Era absolutamente frecuente el viaje de funcionarios venezolanos a Cuba para recibir entrenamiento, los funcionarios cubanos dirigían los entrenamientos en la propia Academia Militar del Ejército Bolivariano” .

