Opinión

Chile, al filo de la cornisa

Incertidumbre, miedo y desconcierto respecto del futuro, son las palabras que mejor describen la realidad de Chile a poco más de un mes del referéndum del 4 de septiembre en el cual se evaluará la aprobación de la nueva Constitución propuesta por la Asamblea Constituyente

Claudia Echeverría Botta jueves, 28 de julio de 2022 · 11:01 hs
Chile, al filo de la cornisa

Las últimas encuestas dan un 54% de rechazo y un 37% de aceptación, pero ya es sabido que las encuestas en Chile nunca aciertan. Lo cierto es que las dos opciones son malas para Chile, por culpa de un trabajo muy mal hecho. Una asamblea donde la búsqueda del llamado “consenso”, salió por la puerta el primer día, colándose el autoritarismo del grupo mayoritario de la asamblea conformados por la izquierda y los representantes pueblos originarios(que entraron x cortesía y no por el voto) y con su líder elegida Presidenta de la convención que invitó permanentemente a la confrontación más que al análisis y a la búsqueda de
acuerdos genuinos. Peor aún los intereses de este sector radicalizaron las propuestas hasta lo absurdo, llevándonos a la actual situación de incertidumbre.

Fue sorprendente el “circo” en que se trasformó el trabajo de los convencionales elegidos por el pueblo chileno. Con decir que en la solemne inauguración de su trabajo se abucheó hasta himno nacional entre los convencionales. Y a poco de andar no se ponían de acuerdo en nada, ni siquiera en cómo iban a funcionar, olvidándose que había un reglamento estipulado que no respetaron. Hasta tuvieron problemas para acordar en que idioma en que iban a dialogar (mapuche, inclusivo o castellano).

Apenas comenzaron se aumentaron los sueldos, que ya de por sí no eran bajos. Se nota que el interés y el amor por la patria duraron poco. Luego surgieron las peleas de alto voltaje en las comisiones y las denuncias de las mentiras con que algunos
convencionales llegaron al puesto, denunciadas por la prensa, que son un guion para una teleserie. Estas situaciones develaron la escasa formación que tenían muchos de los constituyentes para redactar una Carta Magna. ¿Cómo llegaron ahí. No se los puede culpar.

Fue el Presidente Sebastián Piñera quien propuso elegir entre dos alternativas:
a) Solo ciudadanos comunes y corrientes.
b) Legisladores y ciudadanos comunes y corrientes.

En el referéndum popular ganó la alternativa a) y así nos fue. Nos creímos que éramos europeos, cultos y civilizados. Pero lo más grave es que, independientemente de cuál alternativa gane el referéndum, ambas son malas para el futuro de Chile.

El presidente Gabriel Boric ya tiene a todo su Gabinete y el direccionamiento de fondos promoviendo la aprobación. Por lo tanto, en caso que fuera desaprobada la propuesta, perderá todo el poder de gestión para el resto de su gobierno. Peor aún: su reciente idea de convocar a una nueva asamblea si la propuesta no es aprobada lo terminará de hundir.

Todo esto en el marco de un país donde la gente se hartó de tantas propuestas tiradas de los pelos, del despilfarro y los problemas económicos al tener a Chile parado otro año más en el concierto económico mundial. Si por el contrario la propuesta se aprobara, esta es sin duda la peor alternativa, ya que Chile se partirá en dos generando una grieta social y un retroceso económico difícil de revertir. Esto provocado por las insólitas propuestas.

Por ejemplo:- Convertir a Chile en un país “plurinacional” (Art. 1 ) ¿Qué significa esto? No está claro. Al parecer el concepto fue plagiado de la Constitución boliviana.
- Eliminar el Senado (Art. 5), remplazándolo por órganos colegiados de elección popular en todos los estamentos del Estado. Cabe preguntarse… ¿será como lo que ocurre en Cuba?
- Separatismo indígena: (Art. 34) derecho de tierras, autoridades, instituciones y jurisdicciones propias. Casi otro país dentro del país.
- Derecho a la seguridad social sin propiedad individual sobre los ahorros (Art. 45)
- Aborto sin límites (Art. 61)
En definitiva estas y otras propuestas implican un viraje radical hacia el comunismo y hacia un supra Gobierno de los pueblos originarios inexplicable, con una pseudo independencia y autodeterminación que rebasa los límites del concepto de igualdad de
derechos de todos los chilenos.

¡Estamos al filo de la cornisa!. ¿Cómo no tener incertidumbre, miedo y desconcierto?

Claudia Echeverría Botta
Periodista chilena radicada en Argentina

Directora de Comunicaciones y Prensa de @Farofilms.org
Directora del blog@Valorarmagazine

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