Malargüe y los ovnis: qué pasa con los extraterrestres y ese lugar de la Argentina
Malargüe fortaleció su perfil turístico con la ufología y los ovnis como atractivo, integrándose a un corredor binacional único.
Imagen ilustrativa.
El Turismo Ufológico en Mendoza dejó de ser una curiosidad marginal para transformarse en una propuesta turística estructurada, con identidad propia y proyección internacional. Malargüe se posicionó en el último tiempo como uno de los principales escenarios del país para el estudio, la observación y la divulgación de fenómenos aéreos no identificados, integrando esta temática a su ya reconocido perfil científico y natural.
El punto de inflexión se produjo en el marco del 62° Encuentro Binacional Paso Pehuenche (realizado a mediados de febrero), donde autoridades, especialistas y referentes del ámbito periodístico y turístico formalizaron el lanzamiento de Malargüe como destino de Turismo Ufológico, en articulación directa con la comuna chilena de San Clemente. De este modo, el sur mendocino pasó a formar parte de un corredor internacional que une cielo, cordillera y misterio.
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Qué es el turismo ufológico y por qué crece en Mendoza
La ufología es una disciplina considerada pseudocientífica que se dedica al estudio de los objetos voladores no identificados (OVNIs) y de los fenómenos asociados a posibles manifestaciones extraterrestres. En términos turísticos, esta temática atrae a viajeros interesados en la observación astronómica, la investigación alternativa y las experiencias vinculadas a entornos naturales con baja intervención humana.
Mendoza, y particularmente Malargüe, reúne condiciones excepcionales: cielos limpios, escasa contaminación lumínica, grandes extensiones despobladas y una geografía dominada por volcanes, espejos de agua y pasos cordilleranos de gran altura. Estas características convirtieron al departamento en lo que especialistas definen como una “zona caliente” a nivel mundial en materia de avistamientos.
El registro que impulsó el lanzamiento oficial
El antecedente más relevante que dio sustento al proyecto fue el registro fotográfico captado el 5 de abril de 2013 en el Cerro Campanario, en cercanías del Paso Pehuenche. Las imágenes documentaron la presencia de fenómenos aéreos no identificados y se transformaron, con el paso del tiempo, en material de referencia para investigadores y aficionados.
El periodista Gustavo Yañez, autor de ese registro, explicó que aquel episodio marcó el inicio de un interés sostenido por la temática. A partir de testimonios de vecinos, turistas, puesteros y colegas, la idea de consolidar a Malargüe como destino ufológico fue tomando forma hasta materializarse en una propuesta turística concreta.
Durante el encuentro binacional, Yañez entregó dos piezas documentales que reproducen aquellas imágenes históricas. Una de ellas quedó exhibida en la Dirección de Turismo local con la leyenda “Bienvenidos a Malargüe, zona de OVNIS” y un código QR que permite acceder a la crónica periodística original, integrando tecnología, información y experiencia.
Un desafío binacional que une a Argentina y Chile
El desarrollo del turismo ufológico en Malargüe no se pensó de manera aislada. La iniciativa se articuló con San Clemente, localidad chilena que desde 2007 cuenta con una ruta ufológica pionera en Sudamérica. La experiencia del país vecino funcionó como antecedente y respaldo institucional para avanzar en un esquema conjunto.
El entonces intendente Celso Jaque subrayó que el desafío consistía en potenciar los recursos existentes y generar oportunidades para el sector privado, con acompañamiento del Estado. En esa misma línea, el alcalde chileno Juan Rojas reafirmó públicamente su convicción personal sobre la ufología y destacó la recurrencia de avistamientos tanto aéreos como subacuáticos en zonas cordilleranas vinculadas al agua y a centrales hidroeléctricas.
Dónde se concentran los avistamientos en Malargüe
Según la información oficial del sitio turístico del departamento, los reportes más frecuentes de avistamientos se concentran en áreas cercanas a la cordillera. Entre los puntos destacados se encuentran Las Loicas, el Paso Pehuenche, el Paso Planchón Vergara y Valle Hermoso.
En el circuito urbano, también se registraron observaciones en la zona del dique Blas Brísoli, mirando hacia el cerro San Ceferino, donde testigos describieron luces que aparecen, desaparecen y modifican su color y trayectoria a baja altura. En 2023, incluso, se documentaron esferas luminosas girando sobre el cielo cordillerano del circuito Ruta 222.
Cómo observar OVNIs: tecnología y experiencia
Los especialistas señalaron que no todos los avistamientos se producen a simple vista. En muchos casos, la detección se logra a través de cámaras fotográficas o teléfonos celulares, que luego permiten analizar las imágenes en detalle. Esta práctica se incorporó como parte de la experiencia turística, incentivando la observación consciente del cielo y el registro responsable.
Ciencia, misterio y turismo sustentable
El atractivo ufológico se integró de manera complementaria al perfil científico que distingue a Malargüe. El departamento ya es reconocido por el Planetario de Malargüe, el Observatorio Pierre Auger y la antena espacial DS3, vinculada a la exploración del espacio profundo.
Esta convivencia entre ciencia y misterio amplió la propuesta turística, atrayendo a un público con alto nivel de permanencia y gasto, interesado no solo en el cielo sino también en la geología, la historia y la cultura local.




