Macron prometió "restañar las heridas del país" a los pies de la Torre Eiffel
"El enfado que ha llevado a muchos de nuestros compatriotas a votar por la extrema derecha también debe encontrar una respuesta", subrayó Macron en un breve discurso en el Campo de Marte de París, frente a la Torre Eiffel, donde fue recibido por sus seguidores, que le jalearon.
Aunque no avanzó qué tipo de respuesta, sí reconoció que ese voto "obliga a considerar todas las dificultades" y afirmó que será su responsabilidad y la de los que le rodean durante los próximos cinco años.
Emmanuel Macron logró un 57,40 % de los votos en la segunda vuelta de las presidenciales francesas con el 97 % de los sufragios escrutados, según los datos oficiales del Ministerio del Interior.
A falta de que se sumen los votos que restan, mayoritariamente procedentes de las grandes ciudades, Macron obtuvo casi 17,5 millones de votos, frente a los casi 13 millones de su rival, la ultraderechista Marine Le Pen.
El jefe del Estado también tuvo palabras para los que votaron por él "para oponerse a la extrema derecha". "Este voto me compromete para los próximos años, en particular para respetar las diferencias", aseguró.
Más allá de esos mensajes, Macron insistió en que el suyo es el triunfo de "un proyecto humanista, ambicioso para la independencia de nuestro país, para Europa (...), un proyecto social y ecológico basado en el trabajo y en la creación, un proyecto de liberación de las fuerzas académicas, culturales y empresariales".
Insistió en que "no se dejará a nadie en la estacada" y en que habrá que trabajar en favor de la unidad para "ser más felices en Francia y afrontar los desafíos futuros".
Avanzó que su nuevo mandato "no será de continuidad" sino que supondrá "la invención colectiva de un método renovado para cinco años mejores al servicio del país, de la juventud".
Por último, no se olvidó de referirse a la guerra de Ucrania, que "recuerda que atravesamos tiempos trágicos" y consideró que en ese conflicto "Francia tendrá que defender su voz".

