El día que Meryl Streep fue la voz de la lucha por el voto femenino

El día que Meryl Streep fue la voz de la lucha por el voto femenino

La gran actriz ha interpretado múltiples papeles en su vida. En uno de estos le tocó encarnar a una mujer clave en la lucha por el derecho al sufragio femenino.

Santiago Hernandorena

Santiago Hernandorena

Hoy las luchas por los derechos de las mujeres, y la igualdad, siguen existiendo. Seguramente desde que empezaron se avanzó, pero eso no significa que el camino haya concluido. A lo largo de la historia, múltiples nombres y voces han movilizado los cambios. Una de las mujeres claves en esos movimientos fue interpretada en la película “Suffragette (Sufragistas), de 2015, por Meryl Streep, que cuenta la historia de las mujeres que lucharon para poder votar en Reino Unido. Por eso hoy en CruzArte una historia: Emmeline Pankhurst, la líder del movimiento sufragista.

Comienzo de la lucha

Emmeline Crane nació en Manchester en 1858. La actividad política de sus padres y la educación que recibió en París la llevaron a formar parte del movimiento sufragista desde los 14 años. Poco después se casó con el abogado Richard Pankhurst, quien había apoyado durante años el voto femenino y la acompañó en su lucha. Se llevaban cerca de 20 años y, aunque muchos le recomendaron que la convirtiera en su amante, él quería compartir su vida con ella.

Emmeline Pankhurst

Intentó unirse al Partido Laborista pero fue rechazada por ser mujer, lo que la llevó a crear la Women's Social and Political Union (Unión Social y Política de Mujeres), una organización sufragista formada solo por mujeres que no tenían problemas no solo de luchar políticamente por el derecho al voto, sino también físicamente y se enfrentaron en varias oportunidades a la policía. En medio de esos años falleció Richard por una úlcera, mientras ella se encontraba de viaje.

Días y noches a la sombra

En 1908 fue encarcelada por primera vez: intentó ingresar al Parlamento para entregar una resolución de protesta al primer ministro H.H Asquith. La condena duró seis semanas. Un año después regresó a prisión, pero esta vez por golpear a un oficial de policía con la intención de ser detenida. En total estuvo en la cárcel en siete oportunidades antes de que se aprobase el sufragio femenino.

Emmeline Pankhurst arrestada

Por supuesto que también las mujeres sufragistas fueron agredidas en múltiples oportunidades, ya sea por su lucha o por oponerse políticamente a algún partido político. Al mismo tiempo, sufría oposición interna por parte de sufragistas que no compartían sus políticas, lo que la llevó a la expulsión de las miembros disidentes.  Emmeline Pankhurst fue tildada de autócrata, ella no lo negó, pero se defendió asegurando que no podía haber discrepancias en la lucha. No le tembló el pulso para expulsar del movimiento a su propia hija.

Para combatir los encarcelamientos, las mujeres de la WSPU comenzaron a realizar huelgas de hambre. Las autoridades las obligaban a comer a la fuerza, recibiendo la desaprobación pública. Pero otras organizaciones sufragistas consideraban las huelgas de hambre como un ardid publicitario, y las respuestas violentas de las mujeres encabezadas por Pankhurst como un obstáculo para conseguir el voto femenino.

Emmeline Pankhurst alimentada a la fuerza durante una huelga de hambre

Su lucha por el derecho al sufragio culminó de la mano de la Primera Guerra Mundial. En 1918 se concedió el voto a las mujeres mayores de 30 años. Además se permitió que fueran electas al Parlamento. Un año después, Nancy Astor se convirtió en la primera en tomar asiento en la Cámara de los Comunes. Recién en 1928 se autorizó a todas las mujeres mayores de 21 años a emitir su voto. Emmeline no llegó a verlo.

Falleció ese mismo año. Las detenciones, la lucha, algunos sucesos familiares, las peleas con sus hijas, la habían debilitado. La prensa discutió sobre sus valores, pero nunca puso en dudas su compromiso. Se la llamó: "la más notable agitadora social de la primera parte del siglo veinte y la suprema protagonista de la campaña de emancipación electoral de las mujeres".

El recuerdo

Ha sido representada en múltiples ocasiones tanto en cine, como en televisión. Meryl Streep se puso su piel en 2015 para la película “Suffragette” (Sufragistas) que cuenta la historia de la lucha por el voto femenino en Reino Unido. No es la primera vez que encarna esas discusiones, tanto con personaje como siendo ella misma.

Emmeline Pankhurst se convirtió en un símbolo. La lucha por el voto femenino ya concluyó, excepto en Ciudad del Vaticano donde aun no han obtenido ese derecho. Queda mucho camino por recorrer y muchas luchas por la igualdad que finalizar.

Ideas o comentarios: escribir a shernandorena@mdzradio.com

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