Hackers: la estrategia rusa contra las otras vacunas contra el coronavirus
La Federación de Científicos Estadounidenses (FAS) aseguró en un artículo que desde el comienzo de la carrera por la vacuna contra el coronavirus, Rusia tuvo el objetivo de desacreditar los fármacos desarrollados por otros laboratorios como Pfizer, BioNTech, AstraZeneca y Moderna.
Según el informe, la desesperación rusa llevó al gobierno a lanzar la vacuna el 11 de agosto sin contar con los datos de la fase III de experimentación. Desde ese momento, Moscú comenzó una campaña de desinformación y ataques tecnológicos, que incluyen el uso de malware, un virus que se infiltra en computadoras y smartphones, atacando, incluso, medios de comunicación latinoamericanos.
“La noticia de una posible reacción adversa a la vacuna Oxford-AstraZeneca desencadenó una ola de actividad en las redes sociales. El volumen de acciones, menciones y tweets formó un punto de entrada ideal para que los actores malintencionados pudieran distribuir malware a cientos de miles de lectores involuntarios”, comenta el informe.
En el análisis la FAS aseguró que estos virus se distribuyen desde el medio ruso Sputnik News. Además, comentó que “la pausa del ensayo clínico de AstraZeneca marcó un punto de entrada clave para la desinformación de malware”.
En breves palabras, los hackers rusos aprovecharon la detención en la investigación inglesa para sembrar el pánico.
Según el organismo, las noticias son diseminadas por redes sociales con enlaces recortados, como “bit.ly”. “El acortamiento de los enlaces reduce el número de caracteres y facilita el clic, pero también oculta la URL de destino”, explica el informe. En el caso de “bit.ly”, se detectaron más de 7.000 enlaces abreviados. La mitad de ellos “están asociados con sitios infectados”.
“El malware incorporado puede brindar oportunidades para que los actores malintencionados manipulen el tráfico web con el fin de amplificar las narrativas que arrojan dudas sobre la eficacia de determinadas vacunas”, asegura la FAS.
En un primer informe, del 18 de septiembre, marcaron que los ataques estaban apuntando contra la vacuna británica. Entre el 18 de noviembre y 1 de diciembre, analizaron más de 88.000 tweets en español buscando infecciones de malware y concluyeron que “muchas de las historias publicadas contienen información sobre posibles complicaciones o se inclinan con escepticismo hacia la eficacia de la vacuna”.
Usando el virus, los hackers rusos pueden rastrear e identificar a personas interesadas en las vacunas y de esa manera redireccionar la información a su voluntad, cayendo la mayoría de las veces en Sputnik News.
“De los enlaces de bit.ly compartidos más de 25 veces, nuestro análisis seleccionó diez al azar. La mitad estaban infectados y la otra mitad eran enlaces limpios”. Entre los dominios infectados se encontraron sitios de noticias de Argentina, Venezuela, Chile, Perú y México. Para despistar a los investigadores, los hackers rusos incluyeron nomenclatura en chino y localizaron la IP original en Hungría.
La FAS asegura que esta manipulación llevó a algunos gobiernos latinoamericanos a inclinarse por la vacuna rusa. México recibirá 32 millones de dosis de la Sputnik V, mientras que Venezuela y Argentina obtendrán entre 10 y 25 millones.
“Lo más preocupante es que la técnica del malware podría crear una biblioteca de usuarios interesados en historias de vacunas que podrían ser atacados posteriormente. Si se usa para micro-focalización, la biblioteca se convertiría en una audiencia eficaz a la que dirigirse con más información errónea sobre vacunas”, comenta el informe.
Actualmente la vacuna de Pfizer y BioNTech ya está siendo aplicada en el Reino Unido y Estados Unidos. La revista científica The Lancet aseguró la de Oxford-AstraZeneca, todavía en desarrollo, es segura y eficaz contra el coronavirus. Al mismo tiempo el laboratorio Moderna recibirá la aprobación prontamente.
El diario británico The Times publicó hace unos meses que Moscú impulsaba una campaña que incluyó memes, fotos y hasta informes televisivos en países como India, Brasil y México. Reino Unido acusó directamente a Rusia de montar una campaña mundial contra las vacunas occidentales. “Cualquiera que esté tratando de sabotear los esfuerzos de aquellos que están tratando de desarrollar una vacuna es profundamente reprensible, y es bastante inaceptable e injustificado”, aseguró el ministro de Asuntos Exteriores Dominic Raab.

Pese a la fuerte propaganda rusa, la población no mostró confianza en la Sputnik V. Según The Washington Post, cuando comenzó la vacunación masiva, pocos se acercaron para recibir la primera dosis. El hecho de que Rusia registró la vacuna antes de tener todos los ensayos finalizados, jugó en contra del fármaco.
Algunos consideran que esta poca participación podría modificarse una vez esté toda la información del ensayo de fase III, pero si continúa la tendencia, sería un duro golpe para los intereses rusos. Para ampliar la polémica, el presidente ruso, Vladimir Putin, reconoció el viernes que la vacuna no es recomendable para personas mayores de 60 años, ni para mujeres embarazadas o en período de lactancia.
Rusia tiene más de 50.000 muertos por covid-19 y supera los 2,7 millones de contagios, ubicándose cuarta en la cuenta mundial por detrás de Estados Unidos, India y Brasil.
(Fuente: Infobae)


