Turquía envía más tanques y abre otro frente en la frontera con Siria
Turquía abrió este sábado un nuevo frente de su incursión en Siria, denominada operación Escudo del Éufrates, con el objetivo de acabar con la presencia del Estado Islámico (ISIS) al sur de la frontera entre ambos países y establecer su ansiada zona tapón que impida la infiltración de yihadistas y también que las milicias kurdas se hagan con el norte de Siria al completo.
De este modo, Turquía crea una nueva cabeza de puente en territorio de los yihadistas con el objetivo de avanzar hacia el este, mientras, en paralelo, el ELS y los militares turcos progresan hacia el oeste desde las áreas rurales de Yarablus, localidad en manos del ISIS que fue tomada por esta ofensiva turco-rebelde el pasado día 24.
El Gobierno turco explicó que las Fuerzas Armadas han enviado nuevas piezas de artillería a la frontera y, según la cadena CNN-Türk, también se han sumado a la operación tanques Leopard, que se añaden a los más modestos M60T que hasta ahora llevaban el peso de la intervención y que se habían demostrado un tanto frágiles ante los ataques con lanzacohetes de las milicias kurdas, contra las que los turcos también han entablado combate por hacerse con el control del área .
Por su parte, el ISIS lanzó hoy al menos tres proyectiles sobre la ciudad turca de Kilis, muy cercana a la frontera. La táctica seguida por el ISIS ante el ataque turco ha sido replegarse hacia la localidad de Al Bab (más al sur), si bien el grupo yihadista ha presentado cierta resistencia en torno al río Sajur y al sur de Al Rai.
Ambas ofensivas se encuentran ya sólo separadas por unos 20 kilómetros, lo que hace cada vez más factible que Turquía logre sellar su frontera mediante una zona tapón que se convierta en base segura para sus protegidos del ELS. Algo que a su vez permitiría a los rebeldes sirios ganar en el conflicto parte de la influencia perdida durante el último años debido a las pujantes campañas del régimen de Bachar el Asad, sostenido por Rusia e Irán, y las milicias kurdas YPG, apoyadas por EEUU.
Pero Turquía combate al mismo tiempo en su propio territorio.