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Tras 52 años de guerra, ¿qué le espera a Colombia?

Mientras se reintegren a la sociedad, los guerrilleros de la FARC recibirán un apoyo económico del 90% del salario mínimo (cerca de 210 dólares) por 24 meses.
Foto: GentilezaFederico Rios Escobar para The New York Times
Foto: GentilezaFederico Rios Escobar para The New York Times

Un informe de The New York Times analiza el futuro de Colombia a partir de hoy, tras una guerra de cinco décadas que marcó a varias generaciones de colombianos y dejó su huella en el imaginario colectivo del país. Por lo menos 220.000 personas murieron, cinco millones fueron desplazadas y más de 25.000 desaparecieron.  

 Ahora la gran pregunta es ¿qué sigue? 

Los colombianos saldrán a votar en un plebiscito este domingo, en el cual deben refrendar el acuerdo firmado entre la guerrilla y el gobierno. Las últimas encuestas muestran que el Sí se impondría, lo que cambiaría la conversación y las prioridades nacionales. 

 Lo primero será comenzar a implementar el acuerdo, que contiene capítulos sobre reformas de desarrollo rural, lucha contra el narcotráfico, participación política, justicia, verdad y reparación, entre otros. 

El grupo guerrillero, que entregará sus armas bajo la verificación de las Naciones Unidas, se concentrará temporalmente en 23 zonas de normalización para empezar su transición hacia la vida civil.  Las Farc podrán crear un nuevo partido político con el que deberán participar en las elecciones de 2018 y 2022, y les garantiza una representación mínima de cinco bancas en el senado y otras cinco en la cámara de representantes durante esos dos periodos.

Mientras se reintegren a la sociedad, los guerrilleros recibirán un apoyo económico del 90 por ciento del salario mínimo (cerca de 210 dólares) por 24 meses. También les darán casi tres salarios mínimos (unos 685 dólares) al salir de las zonas de normalización y tendrán derecho a un apoyo de poco más de 11 salarios mínimos ( unos 2750 dólares) para un emprendimiento individual o colectivo.

La reintegración de los guerrilleros es la mayor tarea que enfrentan los líderes políticos en Colombia, y no ha estado exenta de críticas sobre las ayudas económicas y el espacio político que recibirán.

La nota completa en The New York Times