Abu Bakr al Baghdadi, el nuevo Bin Laden
Abu Bakr al Baghdadi, el "califa" negro del Estado Islámico (EI) líder de decenas de miles de milicianos que arrecian a sangre y fuego el centro ynorte de Irak y Siria, es el nuevo Bin Laden que aterroriza a Estados Unidos, describe un artículo de la agencia de noticias Ansa Latina.
Sobre la cabeza de quien, según el diario Time es el "hombre más peligroso del mundo", Estados Unidos puso un precio de 10 millones de dólares. Pero nadie sabe dónde está y tampoco se conoce mucho de él: nació de una familia sunnita en 1971 en Samarra, ciudad símbolo del chiísmo.
Su nombre de bautismo es Awwad al Badri, y el actual está compuesto por el nombre de uno de los primeros cuatro califas del Islam y el origen geográfico de la ciudad donde creció: Bagdad. En Internet se lo describe como "descendiente del profeta Mahoma", requisito necesario en el currículum de cualquier líder islámico que se respete de tal.
La carrera del "el nuevo Bin Laden" comienza en la periferia de Bagdad a la sombra de la invasión anglo-estadounidense de 2003. A los 32 años, Awwad formó un grupúsculo armado y se unió a las formaciones jihadistas. En 2005 terminó en manos de soldados estadounidenses y pasó cuatro años en una prisión al sur de la capital iraquí. Esa circunstancia le dio notoriedad y legitimidad, pero también una red de contactos en el ambiente qaedista.

Cuando el 18 de abril de 2010 fue muerto el entonces jefe del Estado islámico de Irak, Abu Omar al Baghdadi, la cúpula de la organización designó a Abu Bakr, que había sido liberado hacía poco. Un mes después, el 16 de mayo, el nuevo líder anunció su alianza con al Qaeda, entonces liderada por Ayman al Zawahiri.
Desde entonces, Baghdadi comenzó, de hecho, a desafiar la autoridad del médico egipcio sucesor de Bin Laden (muerto en 2011) y se ocultó en las montañas entre Pakistán y Afganistán. La acción terrorista del Estado Islámico retomó vigor y el grupo se estableció en la turbulenta región de al Anbar, en las zonas desérticas al amparo de la frontera de Siria.
En abril de 2013, Baghdadi rompió con Al Qaeda central, declaró tener una política propia e hizo asesinar al árbitro enviado por Zawahiri para dirimir las diferencias con los qaedistas sirios.
Fortalecido por éxitos militares inexplicables contra ejércitos descriptos como los más poderosos de la región, el crédito de Baghdadi ya conquistó el corazón de miles de jóvenes de medio mundo en busca de una razón para vivir y morir.
Fuente: Ansa Latina
