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El horror yihadista del Califato Islámico, en cuatro claves

El armamento de origen estadounidense, la experiencia en Siria, los conflictos sectarios y la debilidad del enemigo, determinantes.
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1. Pocos combatientes pero bien armados

Los expertos calculan que el Estado Islámico está formado por varios miles de yihadistas, un número que en realidad se considera reducido si se tiene en cuenta la gran extensión de territorio que lleva conquistado y, sobre todo, la rapidez con la que está logrando avanzar. Una de las explicaciones está en el material militar que ha ido confiscando al enemigo en su gran ofensiva, la gran mayoría fabricado en Estados Unidos, como carros de combate, misiles y otro tipo de armamento pesado. Gran parte de este material militar ha caído en manos de los extremistas después de que las tropas iraquís lo hayan abandonado en su retirada.

2. Siria como territorio de aprendizaje

A pesar de que el grupo está en activo desde el 2004 --que es cuando se constituyó, pero con otro nombre-- es ahora, gracias a su implicación en el conflicto de Siria, cuando sus combatientes han adquirido un alto grado de preparación en el combate. Los expertos sostienen que la guerra que se libra en Siria desde principios del 2011 ofrece a los yihadistas entrenamiento y un continuo aprendizaje militar. Además, los extremistas que luchan actualmente en Irak "utilizan tácticas de combate no habituales entre las tropas iraquís", según sostiene Anthony Cordesman, experto del Centro para los Estudios Estratégicos e Internacionales de Washington.

3. Zona poco poblada y con poca resistencia

Los yihadistas buscan hacerse fuertes en territorios que dominan los sunís, comunidad minoritaria en Irak frente a la dominante chií, de la que forma parte el Gobierno del primer ministro, Nuri al Maliki, y mayoritariamente el Ejército iraquí. En este extenso territorio del norte de Irak (los chiís ocupan principalmente el centro y el sur del país), a los combatientes del Estado Islámico les es mucho más fácil hallar aliados y eso les permite moverse con mayor facilidad. "El Estado Islámico ha logrado grandes avances en los últimos días, pero el territorio conquistado está poco poblado y en su avance ha encontrado poca resistencia", afirma el experto John Drake.

4. Un enemigo débil militarmente

El Ejército iraquí ha dado muestras de ser incapaz de hacer frente con éxito a los yihadistas, a pesar de ser militarmente más fuerte. Los únicos que parecen ser capaces de plantarles cara, pero con muchas dificultades, son los 'peshmergas', las fuerzas kurdas iraquís, bregadas en el pasado en su larga lucha contra Sadam Husein. Los yihadistas utilizan también como arma de guerra su reputación deextrema brutalidad que se encargan de alimentar y difundir a través de internet y las redes sociales. La crueldad con la que actúan los yihadistas hace que los civiles de las localidades que asedian abandonen sus casas y huyan a otras zonas.

Fuente: El Periódico