Chile defiende a su malbec y lo compara con el mendocino
Que el malbec llegó a Mendoza desde Europa, pero vía Chile; que es diferente pero no peor al de Mendoza. Así definió a sus vinos de esa variedad, en una columna de opinión publicada por el diario económico trasandino Pulso, el gerente de Viña Martino, Marco de Martino.
"De Martino, consideró que "desde hace un par de años, aproximadamente, es relativamente fácil encontrar en nuestros supermercados y tiendas de vino diversos exponentes de la cepa emblema de Argentina, la malbec. Es que sin duda este país ha sabido crear una gran reputación a nivel mundial para estos vinos provenientes de la zona de Mendoza, destacando su excelente calidad y facilidad para ser tomados. Lo que muy pocos saben es que el malbec es originario del sudoeste de Francia (zona de Cahors) y que llegó a Argentina a través de Chile, donde también se cultiva con muy buenos resultados".
"Aunque no muy popular al otro lado de la cordillera -escribió el Wine MBA de la Bourdeaux Management School- este antecedente es real y si bien no es más que una anécdota, sirve para ilustrar lo que quiero transmitirles hoy: en Chile también se dan excelentes malbec. Obviamente los nuestros tienen características distintas, definidas por nuestro clima y suelo, pero ellos no son ni mejores ni peores que los argentinos".
"El malbec, también conocido como Cot, tuvo un papel importante en los viñedos al sur de Santiago, especialmente en el Maule", acotó el industrial y viticultor chileno. Completó la idea señalando: "Hasta el día de hoy hay viñedos de secano de malbec en esta zona, los que dan los mejores y más elegantes vinos de este valle. También se encuentra malbec de secano costero, a veces mezclado con otras variedades en el viñedo (práctica común hace unas décadas), donde aromas a frutas rojas y violetas, acompañados de una textura suave, taninos medios y acidez marcada se confinan para construir grandes vinos".
De Martico contó que "más recientemente, el malbec ha sido plantado en otras zonas de Chile. Una de las que me ha llamado la atención es Casablanca, donde se pueden encontrar ejemplares de mucha personalidad, quizás más especiados pero muy interesantes, los que mantienen las características de la cepa al tiempo que imprimen el carácter de su clima más frío".
Y terminó sugiriendo que hay que probarlos. Y así habrá que hacerlo.