ver más

Punta del Este preocupada por el aumento de las villas

En diez años, los asentamientos precarios en los alrededores de ese popular balneario uruguayo aumentaron hasta 400 por ciento.

Uno de los destinos predilectos de la comunidad argentina y parte del jet set internacional no está pasando por su mejor momento, al menos en cuanto a cuestiones sociales. Se trata de Punta del Este, la joya turística de Uruguay, la cual en conjunto con el departamento de Maldonado exhibe cifras de pobreza cada vez más alarmantes.

Esto se ve reflejado en la cantidad de asentamientos inestables que se encuentran en todo Maldonado. Cifras reveladas por funcionarios locales citados por el periódico uruguayo El País aseguran que las poblaciones que viven en villas de emergencia crecieron entre 200% y 400% en sólo 10 años.

Así lo aseguró el titular de Políticas Educativas de esa intendencia, Darwin Camblor: "Hay zonas que crecieron hasta el 400 por ciento. Por ejemplo, en (el asentamiento) La Capuera, que en 2011 tenía 2.838 habitantes, hoy alcanzaría las 4.000 personas. Entre cada censo, creció un 30% anual".

"Estimamos que unas diez mil personas viven en los asentamientos que existen en todo el departamento. Esa cifra se desprende de las estimaciones que manejamos a partir de algunas variables", agregó el funcionario. Hay que tener en cuenta que la población departamental asciende a 165 mil personas.

El mayor asentamiento de la zona es La Capuera, ubicada al oeste del Aeropuerto Internacional de Carrasco (Punta del Este) y al sur de la Laguna del Sauce. En población, continúa el emblemático barrio Kennedy, situado en las afueras de Punta del Este y que alberga poco más de dos mil habitantes. Muchos de sus vecinos provienen de otros sitios carenciados de Uruguay o son descendientes de esos migrantes internos.

Otras villas de la zona son Eucaliptus (1000 habitantes), El Placer (700), Mario Benedetti (300) y El Pulpito (decenas de familias sin censar). Algunad de las locaciones se encuentran casi sobre la costa y cerca de lugares turísticos muy concurridos, como la zona de La Barra o el Club de Golf.

Por su parte, el director de Vivienda de Maldonado, Fernando Franco, reconoció que la situación es preocupante pero que las autoridades departamentales no frenarán la llegada de personas: "No se puede alambrar el departamento de Maldonado. No podemos ponernos en un planteo de xenofobia departamental".

Por otro lado, el funcionario admitió que "la avalancha es tan grande" que la administración no puede frenar, sin apoyo judicial, a quienes llegan a ocupar terrenos en forma ilegal.

"No da para contenerla con los inspectores municipales que notifican y que presentan en la comisaría denuncias por usurpación. Las cosas no prosperan porque la Justicia tiene sus tiempos o por las razones que sea", indicó.