¿La primera decepción del papa Francisco?
Jorge Bergoglio, el papa Francisco, abrió las ventanas del Vaticano para que entre aire fresco. Con ese oxígeno, revivió un Estado y un Imperio que, con el portazo que dio Joseph Ratzinger, Benedicto XVI, daba señales de agonía.
Hay unos 50 mil sacerdotes que pasaron al estado laico en todo el mundo. Algunos llamados por el amor. Otros, fuerteente decepcionados por la Iglesia. Cada año se calcula -según lo señaló el periodista especializado Giacomo Galeazzi- unos mil curas dejan de serlo. Según los cálculos que surgen de los datos oficiales del “Annuarium Statisticum Ecclesiae” que la Santa Sede publica cada año, de cada ocho nuevos sacerdotes, uno renuncia.
El pontífice argentino cambió el humor e hizo poner de pie a propios y ajenos. Algunos, olvidaron por completo –celebrando la popularidad del nuevo líder- los motivos que llevaron al antecesor a romper con la historia y dimitir a un cargo que hasta Karol Wojtyla, Juan Pablo II, ejerció hasta el mismísimo día de su muerte, aun bajo condiciones de salud muy graves.
Hoy se conoce por intermedio del diario alemán Bild, que el argentino ordenó investigar al ex secretario de Estado, Tarcisio Bertone, el hombre fuerte por décadas junto al ahora santo Juan Pablo II. Se le adjudica una defraudación de al menos 15 millones de euros. Se trataría –según señaló el diario germano- de una operación de bonos convertibles en favor de la productora cinematográfica Lux Vide, que trabaja para la RAI, por la que presionó Bertone, ante la oposición del Banco Vaticano. Tras esa operación, a finales de 2013 el Banco Vaticano tenía en sus manos el 16 % de las acciones de Lux Vide, prácticamente sin ningún valor, y las transfirió a una fundación. Se verá qué sucede. Un caso que fortalece la idea de un papado rupturista y transformador.
Al revés
Sin embargo es en su tierra en donde Bergoglio, el papa Francisco, operó de una forma que genera decepción, hasta ahora. Lo informó la Agencia de Informaciones Católicas Argentina (AICA): el obispo de Rosario, José Luis Mollaghan, acusado por malversación de fondos en su jurisdicción, fue “premiado” con una “salida hacia arriba”.
Mollaghan fue investigado por quien fuera arzobispo de Mendoza, José María Arancibia, por encargo de la Santa Sede. El jerarca trasladado ejerció diversos cargos entre los que se destacan el haber sido secretario general de la Conferencia Episcopal Argentina durante 6 años; secretario de la comisión episcopal para la Universidad Católica Argentina (UCA) y delegado ante el Consejo Episcopal Latinoamericano (CELAM).
En 1993 Juan Pablo II lo nombró obispo auxiliar de Buenos Aires y en el 2000 fue trasladado como obispo de San Miguel hasta el 2006 que Benedicto XVI lo nombró al frente de la arquidiócesis rosarina.
Podríamos decir que el prelado, salvando las distancias, era visto en Argentina como una especie de “Bertone local”. Pero la situación es bastante diferente y, de hecho, contraria, ya que el Vaticano decidió llevárselo a Roma para integrar una comisión que todavía no crea, en jurisdicción de la Congregación para la Doctrina de la Fe, que investigará irregularidades de otros curas en el mundo. Una gran contradicción, de ser real, de confirmarse la información que difundió el diario La Stampa desde su sección Vatican Insider.
La mano y el codo
“Le das la mano y te agarran el codo”, dice el refrán con sus muchas variantes. Algo así puede comenzar a suceder debido a la gran atracción que ofrece el papa Francisco a sus fieles y también a muchos que no lo son, pero que valoran sus gestos. Esto, porque muchos obispos que jamás sintonizaron con el actual Bergoglio ahora lo usan como escudo para presionar y hacer valer su posición sectorial frente a lo público, por ejemplo.
Tal el caso de Catamarca, en donde el obispo Luis Urbanc se apersonó en el Concejo Deliberante y les arrancó a los ediles sumisos, bajo la amenaza de denuncia de que “se están robando el sueldo”, declarar a esa capital como “pro vida” y obligarlos a discutir sobre las reformas al Código Penal y que se expidan sobre eso, un tema inherente a la Nación. Los concejales obedecieron.
Así, el “factor Francisco” condiciona a tal punto que mete miedo a los políticos y hasta puede ser malutilizado por el resto de la Iglesia para consecución de sus fines no tan espirituales, como las 250 escrituras de propiedades que les entregó recientemente el gobernador bonaerense Daniel Scioli.
Un condicionamiento que, en definitiva, también debería alcanzar para contagiar de esos valores a los que apela en sus diarios mensajes el pontífice argentino, pero hacia adentro de la organización que dirige.
El balance Bergoglio
A poco más de un año de ejercicio del papado, el papa Francisco deja un saldo positivo: se ofrecen gestos públicos fuertes que podrían habilitar –si se logra sortear la feroz resistencia de la Curia Romana- hacia una iglesia que no perderá su esencia, más allá de los reclamos en ese sentido, pero que se podrá mostrar en forma más trasparente ante la humanidad. Falta no solo abrir esa ruta en un terreno muy complejo y, después, lograr transitarlo.
Por ello sorprende negativamete la actitud asumida con Mollaghan. Es inocente hasta que se demuestre lo contrario, obviamente. Igual que Bertone y todos los demás altos miembros de la Iglesia que están siendo sometidos al escaneo judicial.
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Nota del autor: Luego de la información difundida por Bild, tanto el aludido cardenal Tarcisio Bertone como el vocero del Vaticano, Federico Lombardi, desmintieron lo afirmado en el artículo. Esto fue difundido por MDZ en la nota a la que podés acceder haciendo clic en la imagen que acompaña a esta nota.



