¿Qué está pasando en Venezuela?
El presidente Nicolás Maduro dice que un golpe de estado. Sin embargo no hay, que se sepa, ningún militar detenido. Hay tres muertos, un secuestro a un activista de derechos humanos, un bloqueo a las imágenes de twitter por la compañía telefónica del estado y un sin número de relatos de abusos policiales. El pasado 12 de febrero, el primer día de las protestas hubo 78 detenidos y 167 heridos en todo el territorio nacional según contabilizó el Observatorio Venezolano de Conflictividad Social.
¿Pero cómo empezaron estas manifestaciones? Dos líderes opositores minoritarios las convocaron. La diputada María Corina Machado y el líder del partido Voluntad Popular, Leopoldo López fueron los que llamaron a la calle a los venezolanos por #LaSalida . Una reedición versión Nicolás Maduro del “chávez vete ya” que tan malos resultados le dio a la oposición. Después la posterior detención de estudiantes y su traslado a lugares lejanos de su residencia no hicieron sino encender la protesta.
-
Te puede interesar
Nuevos ataques en Israel y el Líbano mientras China muestra preocupación
Todos los informes indican, que la marcha del 12 de febrero fue pacífica y multitudinaria pero que luego de culminada esta si hubo actos de violencia. Actos en los que murieron en principio dos personas cerca de la zona de la protesta y luego una más en otro municipio al este de la ciudad en la que posteriormente prendieron las protestas. Las dos primeras personas fallecidas fueron: un joven opositor y un chavista miembro de los grupos paramilitares aliados al gobierno. Lo curioso es que cuando fueron asesinados estaban rodeados por todos lados de funcionarios de inteligencia como se puede ver en el video presentado por el diario Últimas Noticias .
El gobierno trata presentar lo que pasa en Venezuela como un intento de golpe de estado comparándolo con las “revoluciones árabes”, pero olvida decir que en todos los casos en aquellos países gobernaban dictaduras sin ningún tipo de válvulas de escape de las que tienen hasta las peores democracias con su sistema de alternancia.
Otra posible lectura es que el gobierno haya sabido aprovechar la oportunidad de unas protestas que aparecían justo después de unas impopulares medidas económicas, las haya magnificado para desviar la atención sobre el impacto de las medidas, la creciente escasez de productos y como no lograr que los críticos dentro del chavismo acallaran su voz y dieran un paso al frente en defensa de la revolución y en contra del imperialismo. Al fin y al cabo el año pasado hubo al menos 4410 protestas de las cuáles sólo un pequeño 7% fueron para exigir derechos políticos según el Observatorio Venezolano de Conflictividad Social.
La actual ola de protestas a quien más le conviene es al gobierno nacional pero eso no quiere decir que los convocantes de esta protesta no le saquen provecho. Machado y López obtienen una imagen de liderazgo ante el posible elector en unas primarias parlamentarias de la Mesa de la Unidad Democrática. Machado es diputada y aspira a ser reelecta. El partido de López recién obtuvo 15 alcaldías (con los votos del resto de la coalición opositora) y por supuesto aspira a crecer.
Venezuela no es Ucrania, ni Egipto ni Siria. Ni la oposición venezolana ha logrado ofrecerle algo más que salir de Chávez antes y ahora de Maduro a los venezolanos. Las calles no se “prenden” como si fueran la luz de una sala.La oposición debe construir una oferta y un relato que motive no sólo a sus incondicionales sino a aquellos que aun descontentos no terminan de votar por ellos. Mientras tanto, posiciones radicales que no conectan con una mayoría seguirán siendo posiciones sin salida.