Alcalde israelí prohíbe a árabes en escuelas por temor a ataques
En el marco de las tensiones entre palestinos e israelíes, un alcalde de Israel prohibió el trabajo de árabes en jardines de infantes y escuelas mientras haya niños presentes, informan medios locales, mientras que a nivel nacional el gobierno decidió flexibilizar la portación de armas.
El alcalde de Ascalón emitió la prohibición que afectará a jardines de infantes y escuelas de su ciudad ante la presión de los padres, que temen que se perpetren atentados, reporta este jueves el periódico "Haaretz".
El gobierno nacional criticó la decisión. "No se puede discriminar a árabes israelíes", subrayó el primer ministro Benjamin Netanyahu. Incluso hubo políticos de las fracciones conservadoras del Parlamento que criticaron la medida. "El 99,9 por ciento de los árabes israelíes es leal y quiere integrarse", aseguró el ministro de Finanzas, Naftali Bennett.
Es importante generar acercamientos entre esta porción de árabes y los israelíes judíos, "es clave para nuestro futuro aquí", advirtió el ministro.
Este jueves el Ministro de Seguridad Interior, Yitzhak Aharonovich, anunció que se flexibilizarán las normas para que los israelíes porten armas.
A los guardias de seguridad se les permitirá llevar sus armas a casa durante tres meses, señala la página de noticias "ynet". Asimismo, se ha ampliado la lista de localidades a cuyos residentes se les permitirá portar armas. A los veteranos de las unidades de élite del Ejército y a los oficiales también les estará permitido ir armados.
Este martes dos palestinos mataron a cinco personas en una sinagoga de Jerusalén antes de ser abatidos. Hoy Israel notificó a sus familias -así como a los familiares de otros dos atacantes- que sus viviendas en Jerusalén Este serán demolidas. Las familias tienen 48 horas para apelar la decisión.
El principal diario israelí "Yediot Ahronot" informó que durante las deliberaciones sobre seguridad esta semana el asesor legal estatal, Yehuda Weinstein, dijo sentirse "molesto" por esta controvertida política de castigos.
El servicio secreto interno, el Shin Beit, considera que tiene un efecto disuasivo, pero el Ejército opina lo contrario. El portavoz del Departamento de Estado norteamericano Jeff Rathke también urgió a Israel a no utilizar las demoliciones como medidas de castigo, que consideró "contraproducentes en una situación ya de por si tensa".
Por otro lado, el presidente israelí, Reuven Rivlin, alertó en una entrevista con el Canal 10 del peligro del estallido de una guerra religiosa. "La Intifada (levantamiento palestino) que se está iniciando, y a la que se le suma el elemento religioso, es el mayor peligro para toda la región", advirtió.
Un mes después de que Israel llamara a su embajador en Suecia a consultas en señal de protesta por el reconocmiento sueco del Estado palestino, Israel informó que el diplomático regresará el 29 de noviembre a su representación en Helsinki. En estos momentos las tensiones se ven nucleadas en particular en Jerusalén Este, afectada por diversos atentados y en el epicentro de los debates por sitios religiosos tanto para judíos como para árabes.
Ayer, un envío de supuesta decoración navideña con destino a un barrio árabe de Jerusalén Este fue interceptado por la policía israelí, que descubrió en su interior 10.000 cuchillos, sables y pistolas de descarga eléctrica.
DPA

