Secretos de Dilma según los archivos de la dictadura brasileña
Detenida en enero de 1970 por participar en organizaciones guerrilleras (Colina y VAR-Palmares) que trataron de derrocar a la dictadura (de Brasil en ese entonces), Rousseff permaneció custodiada por el régimen después de ser lanzado a finales de 1972. Al año siguiente, Roussef se mudó a Porto Alegre. Cerca de cumplir los 26 años de edad, la mujer que luego fue presidenta de Brasil al parecer había atraído la atención de los espías de la dictadura brasilera.
Así lo refleja un artículo titulado “Dilma pensaba que la política no era muy limpia”, escrito por Rubens Valente y que se convirtió en una de las notas más leídas del diario Folha de Sao Paulo.
El informe destaca que desde junio de 1975 numerosos informes hacen referencia a una “infiltración izquierdista y comunista” en las agencias gubernamentales. Inclusive, según describe el artículo difundido en Folha, aparece en el Ejército de ese país 24 servidores "subversivos" incluyendo a Dilma.
Las convicciones y los pasos de Rousseff en Porto Alegre quedaron registradas en cientos de páginas almacenadas en los archivos nacionales confeccionados por los espías del Servicio de Inteligencia Nacional y las Fuerzas Armadas de Brasil.
Sobre Dilma hay más de 6.000 páginas en las colecciones de los Archivos Nacionales de Brasil, que van desde 1968 hasta 1989, centrándose principalmente en su paso por la guerrilla. En uno de esos documentos, fechados a principios de los ochenta, la actual mandataria aparece en una causa en el que proponía la nacionalización de las empresas agrícolas y agroindustriales.
El artículo de Valente también revela que en un momento Dilma pensó que la política no era una cosa muy limpia. Y en su incursión por la causa feminista abogó por las "guarderías, restaurantes y lavanderías colectivas para liberar la doble carga de trabajo a la mujer".

