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Día clave para la reforma migratoria en el Senado de EEUU

En vista de las grandes incógnitas que aún rodean la votación de hoy, todas las partes están lanzando renovadas ofensivas.
Foto: AP
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La propuesta de reforma migratoria para solucionar la situación de 11 millones de indocumentados en Estados Unidos vivirá una de sus pruebas clave hoy martes, cuando se vote en el Senado el procedimiento que permitirá su debate en el pleno de la Cámara, se confirmó este lunes al comenzar el debate previo.

Para que la propuesta de ley S.744 siga adelante requiere que en la votación del martes, fijada para las 14:15 (18:15 GMT), se logren al menos 60 de los 100 votos del Senado, con el objetivo de evitar el "filibusterismo" o bloqueo de la iniciativa.

En vista de que la mayoría demócrata no tiene los suficientes votos -ni siquiera si votaran todos a favor, lo que no es tampoco seguro- para conseguir que continúe el proceso, tal como ha pedido el presidente Barack Obama, se requiere el apoyo de una media docena de republicanos.

La gran duda reside en si efectivamente contará con el número suficiente de apoyos. El hecho de que el líder de la mayoría demócrata en el Senado, Harry Reid, confirmara hoy que mantiene su calendario de votación debería ser sin embargo un indicativo de que los defensores de la iniciativa bipartidista, elaborada por cuatro senadores demócratas y cuatro republicanos conocidos como el "Grupo de los Ocho", se siente lo suficientemente confiado en ello.

Algo que en parte podría deberse al apoyo a la iniciativa anunciado el domingo por la senadora republicana de New Hampshire Kelly Ayotte. La política conservadora es la primera republicana que apoya abiertamente la iniciativa, además de los cuatro autores republicanos de la misma: Marco Rubio, John McCain, Lindsey Graham y Jeff Flake, destacó el diario "Los Angeles Times".

Pero en una nueva muestra de que el proyecto de ley sigue sin gustar a muchos conservadores, el senador republicano Chuck Grassley insistió hoy durante el segundo y último día de debates preliminares en que la normativa es inaceptable tal como está formulada porque habla de "legalización primero y seguridad después".

"Sabiendo ahora lo que sabemos, la legalización sólo debería producirse tras el refuerzo de la frontera", afirmó Grassley, en referencia a las demandas de los grupos más conservadores de reforzar más aún la frontera con México antes de considerar cualquier vía a la legalización de los 11 millones de indocumentados del país.

En vista de las grandes incógnitas que aún rodean la votación del martes, todas las partes están lanzando renovadas ofensivas.

Obama aprovechó su tradicional discurso de los sábados para presionar por la propuesta de reforma migratoria, algo que volverá a hacer en una alocución especial en la mañana local del martes, unas horas antes de la votación clave en el Senado, según adelantó la Casa Blanca.

La presidencia estadounidense está apoyando decididamente la propuesta senatorial pese a no satisfacerle completamente puesto que se la considera la única iniciativa -clave para el cada vez más influyente electorado hispano- en esta materia con algún viso de éxito.

Además, la migratoria podría ser el único proyecto legislativo de importancia impulsado por Obama que efectivamente el mandatario pueda convertir en ley, después del bloqueo que sufrió su propuesta para endurecer las leyes sobre tenencia de armas.

Al abrir hoy los debates preliminares a la importante votación del martes, Reid reiteró hoy que quiere que todo el debate de la normativa y las previsibles nuevas enmiendas que llegarán al pleno del Senado esté terminado antes del receso por la fiesta nacional del 4 de julio, lo que implicaría alrededor de tres semanas de discusiones.

Reid volvió a manifestar su disposición a estudiar todas las propuestas de enmiendas que lleguen, pero advirtió que éstas deben "preservar el corazón de la propuesta legislativa".

El senador demócrata hacía referencia indirecta con ello a lo que los grupos proinmigración han calificado de "píldoras envenenadas".

Se trata de propuestas de enmiendas que se cree cambiarían fundamentalmente la ley, como una reciente del senador republicano John Cornyn que pretende endurecer tanto las condiciones previas en materia de seguridad fronteriza antes de abrir la vía a la ciudadanía que prevé la normativa que, según los expertos, ésta sería prácticamente imposible.

La propuesta del "Grupo de los Ocho" constituye "nuestra mejor oportunidad en muchos años para lograr que el sistema migratorio funcione bien", apeló Reid.

"Por primera vez en 25 años, vamos a debatir activamente las leyes migratorias de Estados Unidos", coincidió su compañero de bancada Dick Durbin, miembro del "Grupo de los Ocho".

"Es la mejor oportunidad que hemos tenido en 25 años", insistió en un llamamiento que mañana se verá si es escuchado o no.