Con Adorni y Milei en Diputados, el Gobierno impulsa la reforma de Salud Mental en el Senado
El proyecto impulsa cambios en internaciones y mayor peso de psiquiatras en decisiones clave del sistema.
El Senado debatirá este jueves modificaciones a la ley de salud mental.
El Senado comenzará a debatir este miércoles una reforma clave de la ley de salud mental impulsada por el Gobierno de Javier Milei. La iniciativa apunta a modificar criterios de internación y reordenar el enfoque del sistema.
El proyecto será tratado en un plenario conjunto de las comisiones de Salud y de Legislación General, que preside la senadora Nadia Márquez. La discusión está prevista para las 16:30 y forma parte de la agenda prioritaria del oficialismo en la Cámara alta.
Ante las dificultades para avanzar con otras reformas estructurales, como la electoral o la de propiedad privada, el Gobierno busca instalar este tema en el centro del debate legislativo.
Internaciones: el eje del cambio
Uno de los puntos más sensibles del proyecto es la flexibilización de los criterios para internaciones. La reforma habilita que puedan realizarse sin el consentimiento del paciente en situaciones específicas.
El texto reemplaza el concepto actual de “riesgo cierto e inminente” por uno más amplio: “situación de riesgo grave de daño para la vida o la integridad física de la persona o de terceros”, lo que amplía el margen de intervención.
Más peso para la mirada médica
La iniciativa propone un cambio de enfoque en la toma de decisiones. Si bien mantiene la participación de equipos interdisciplinarios, otorga un rol central a los médicos psiquiatras en evaluaciones, diagnósticos y tratamientos.
En ese esquema, la presencia del psiquiatra pasa a ser obligatoria, y su criterio adquiere mayor peso en decisiones clave como la necesidad de internación.
Internaciones no voluntarias y consumo problemático
El proyecto mantiene el carácter excepcional de las internaciones, pero amplía las condiciones en las que pueden ser no voluntarias, siempre bajo la premisa de riesgo grave.
Además, incorpora formalmente el consumo problemático de sustancias dentro de las políticas de salud mental, habilitando la creación de dispositivos específicos, tanto ambulatorios como de internación.
Un debate con impacto social
La reforma reabre una discusión de fondo sobre el equilibrio entre derechos individuales, intervención estatal y criterios médicos en el tratamiento de la salud mental.
El tratamiento en el Senado marcará el inicio de un debate que promete tensiones, tanto por el alcance de los cambios como por el impacto que podrían tener en el sistema de atención.

