Elecciones en Pakistán con una violencia sin precedentes
Según las autoridades, 700 activistas partidarios, entre ellos un ministro, murieron en ataques desde 2008.
Pakistán celebrará este sábado elecciones en medio de una violencia política sin precedentes. En las últimas semanas hubo una ola de ataques contra campañas electorales y líderes partidarios. Desde abril casi 100 personas murieron en todo el país en decenas de hechos de violencia relacionados con los comicios.
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Los talibanes paquistaníes, que luchan desde 2007 por un estado basado en la sharia (ley islámica), anunciaron una "yihad" contra las elecciones porque consideran que la democracia está contra el Islam.
Una elección exitosa y una transición de un gobierno civil a otro sería un hecho inédito en el país, marcado por un pasado de golpes militares y asesinatos.
Los militares gobernaron Pakistán casi la mitad del tiempo desde su independencia de Reino Unido en 1947 y estuvieron en el poder hasta 2007, bajo el gobierno del general devenido presidente Pervez Musharraf.
Esta vez, en cambio, el Ejército está intentando mostrarse como el custodio de la nación que no impedirá la transición democrática.
El analista político Hasan Askari Rizvi dijo que una elección exitosa demostraría el compromiso de la sociedad con el proceso democrático.
Unos 80 millones de votantes tienen derecho a acudir a las urnas para elegir a 272 integrantes de la cámara baja, de 342 asientos, que a la vez elige al primer ministro. Las otras 70 bancas están reservadas para mujeres y minorías no musulmanas.
Suhel Ahmad, un contador paquistaní que trabaja en Kabul, dijo que volvería a su país a votar para que la nación no vuelva al "fanatismo religioso".
"Temas como la corrupción, los cortes de energía y las oportunidades de trabajo pueden resolverse fácilmente en su debido momento", indicó. "Pero si ganan los militares o el extremismo religioso, deberemos volver a luchar por nuestros derechos básicos y libertades".
Las autoridades paquistaníes informaron entre tanto que el día de las elecciones se desplegarán 600.000 efectivos de seguridad.
Los talibanes declararon que sus principales objetivos serán los tres partidos laicos de izquierda de la anterior coalición de gobierno: el Partido Popular de Pakistán (PPP), el Partido Nacional Awami (ANP) y el Movimiento Muttahida Qaumi (MQM).
Bilawal Bhutto Zardari, líder del PPP e hijo del presidente Aisf Ali Zardari, dejó el país debido a las amenazas de muerte en su contra. Medios locales señalaron que volvería sólo después de los comicios. El mes pasado, el joven de 24 años envió un mensaje de video a sus seguidores y a los miembros del partido desde el exterior.
Su madre, la ex primera ministra Benazir Bhutto, fue asesinada en 2007 en un ataque suicida antes de las elecciones.
Y este jueves un grupo de hombres armados secuestró al hijo del ex primer ministro Yousuf Raza Gilani, que se presenta como candidato de la agrupación.
Syed Ali Haider Gilani se encontraba en un evento de campaña en su ciudad natal de Multan cuando los atacantes abrieron fuego, mataron a su secretario y un guardia de seguridad y lo metieron a la fuerza en un automóvil. Dos civiles resultaron heridos. Por el momento se desconoce su paradero.
Palwasha Khan, líder del PPP, dijo que la amenaza talibán arruinó la relación entre los votantes y los candidatos. "No hay ninguna zona segura", aseguró a dpa. "Los milicianos pueden operar en cualquier lado y contra cualquier candidato".
En analista Rizvi consideró además que los talibanes intentan llevar a más partidos conservadores al poder.
"Los talibanes están intentando lograr dos objetivos de una vez: uno es amenazar a aquellos partidos que se oponen a ellos y el segundo ayudar a los partidos que están a su favor", indicó.
Probablemente no haya otra agrupación que haya sufrido más por la violencia electoral que el ANP, cuya base está en la región del noroeste, donde tiene mayor presencia la insurgencia.
Según las autoridades, 700 activistas partidarios, entre ellos un ministro, murieron en ataques desde 2008.
Más de 50 personas perdieron la vida en eventos del ANP en la actual campaña. El alto funcionario del partido Ghulam Bilour escapó por poco a un ataque suicida el mes pasado en la ciudad de Peshawar que dejó 16 muertos.
Debido a la inseguridad, el ANP tuvo que recurrir a una campaña no anunciada puerta a puerta, dijo Haji Adeel, líder partidario y miembro de la cámara alta.
"En el pasado, cada vez que organizamos un gran evento fue atacado por suicidas, dejando decenas de muertos en un solo encuentro. Por lo tanto es muy difícil (la situación) para nosotros y para el PPP y el MQM", consideró Adeel.
El analista político Hasan Askari Rizvi dijo que una elección exitosa demostraría el compromiso de la sociedad con el proceso democrático.
Unos 80 millones de votantes tienen derecho a acudir a las urnas para elegir a 272 integrantes de la cámara baja, de 342 asientos, que a la vez elige al primer ministro. Las otras 70 bancas están reservadas para mujeres y minorías no musulmanas.
Suhel Ahmad, un contador paquistaní que trabaja en Kabul, dijo que volvería a su país a votar para que la nación no vuelva al "fanatismo religioso".
"Temas como la corrupción, los cortes de energía y las oportunidades de trabajo pueden resolverse fácilmente en su debido momento", indicó. "Pero si ganan los militares o el extremismo religioso, deberemos volver a luchar por nuestros derechos básicos y libertades".
Las autoridades paquistaníes informaron entre tanto que el día de las elecciones se desplegarán 600.000 efectivos de seguridad.
Los talibanes declararon que sus principales objetivos serán los tres partidos laicos de izquierda de la anterior coalición de gobierno: el Partido Popular de Pakistán (PPP), el Partido Nacional Awami (ANP) y el Movimiento Muttahida Qaumi (MQM).
Bilawal Bhutto Zardari, líder del PPP e hijo del presidente Aisf Ali Zardari, dejó el país debido a las amenazas de muerte en su contra. Medios locales señalaron que volvería sólo después de los comicios. El mes pasado, el joven de 24 años envió un mensaje de video a sus seguidores y a los miembros del partido desde el exterior.
Su madre, la ex primera ministra Benazir Bhutto, fue asesinada en 2007 en un ataque suicida antes de las elecciones.
Y este jueves un grupo de hombres armados secuestró al hijo del ex primer ministro Yousuf Raza Gilani, que se presenta como candidato de la agrupación.
Syed Ali Haider Gilani se encontraba en un evento de campaña en su ciudad natal de Multan cuando los atacantes abrieron fuego, mataron a su secretario y un guardia de seguridad y lo metieron a la fuerza en un automóvil. Dos civiles resultaron heridos. Por el momento se desconoce su paradero.
Palwasha Khan, líder del PPP, dijo que la amenaza talibán arruinó la relación entre los votantes y los candidatos. "No hay ninguna zona segura", aseguró a dpa. "Los milicianos pueden operar en cualquier lado y contra cualquier candidato".
En analista Rizvi consideró además que los talibanes intentan llevar a más partidos conservadores al poder.
"Los talibanes están intentando lograr dos objetivos de una vez: uno es amenazar a aquellos partidos que se oponen a ellos y el segundo ayudar a los partidos que están a su favor", indicó.
Probablemente no haya otra agrupación que haya sufrido más por la violencia electoral que el ANP, cuya base está en la región del noroeste, donde tiene mayor presencia la insurgencia.
Según las autoridades, 700 activistas partidarios, entre ellos un ministro, murieron en ataques desde 2008.
Más de 50 personas perdieron la vida en eventos del ANP en la actual campaña. El alto funcionario del partido Ghulam Bilour escapó por poco a un ataque suicida el mes pasado en la ciudad de Peshawar que dejó 16 muertos.
Debido a la inseguridad, el ANP tuvo que recurrir a una campaña no anunciada puerta a puerta, dijo Haji Adeel, líder partidario y miembro de la cámara alta.
"En el pasado, cada vez que organizamos un gran evento fue atacado por suicidas, dejando decenas de muertos en un solo encuentro. Por lo tanto es muy difícil (la situación) para nosotros y para el PPP y el MQM", consideró Adeel.