La infiltrada de Merkel en la turbulenta Italia
"Hasta ahora, el máximo exponente de la colaboración y el entendimiento entre las tan diferentes Italia y Alemania era Michael Schumacher, pero acaba de ser desbancado por la nueva ministra italiana de Deporte, la alemana Josefa Idem. Nadie duda que la piragüista cumplirá íntegramente con su deber jurado de defender los intereses italianos a pesar de su nacimiento alemán en 1964, pero a nadie escapa tampoco el guiño de Letta a Merkel con este nombramiento".
El primer párrafo corresponde al artículo de la periodista Rosalía Sánchez, española que reporta para el diario español El Mundo desde Berlín. Y da cuenta en su nota de lo que significa su presencia en gabinete de Enrico Letta, el nuevo primer ministro italiano.
Dice la nota que "Josefa Idem vive en Ravena desde 1990. A los once años comenzó a practicar el piragüismo y tiene unas 30 medallas olímpicas que ha ganado indistintamente para uno y otro país. Para ella no hay conflicto alguno entre su corazón alemán y su corazón italiano".
Agrega luego algunos detalles de su capacidad: "Habla con fluidez alemán, inglés, italiano y francés y desde 1992 tiene la nacionalidad italiana. Constituye sin duda de un factor de entendimiento entre el gobierno de Roma y el de Berlín, que tan a menudo sufren desencuentros sobre cómo gestionar la crisis del euro, además de presentar otras prestaciones, como su capacidad de gestión, que ha demostrado como teniente alcalde del Ayuntamiento de Ravena entre 2001 y 2007 y desde 2007 como miembro del Comité Científico para la Supervisión y Control del Dopaje. Se define a sí misma como "una madre (de dos hijos) que trabaja". Representa, en fin, todo lo contrario de lo que Berlusconi consideraría una mujer en el gobierno y abandera el valor del sacrificio y del esfuerzo, imprescindibles a la hora de ganar medallas de cualquier tipo. Punto para Merkel, ante la que Letta pasa revista esta tarde en Berlín".
"Letta, en todo caso -dice Sánchez en El Mundo- no es el único que añade a la receta de su gobierno un toque alemán. El presidente francés, François Hollande, nombró al germanófilo Jean-Marc Ayrault, de 62 años y con contactos influyentes cercanos a la canciller alamana, como nuevo primer ministro, en sustitución del conservador François Fillon. Todo hay que decirlo, no le ha servido de mucho hasta ahora esa jugada".
Y concluye: "Si cunde el ejemplo y el resto de los gobiernos del sur se apuntan a la moda de hacerle la pelota a Merkel a través de la composición del gabinete, quizá veamos a Rajoy de paseo por Concha Espina en busca de candidatos. Una opción sería el fichaje de Anne Grüttner, corresponsal e Madrid de Handelsblatt, que ha escrito un editorial pidiendo que cesen los recortes en España con una contundencia que ya quisieran muchos en los discursos de de Guindos. Y aunque él se negaría en redondo, podría pensarse en Juergen Donges, la versión alemana de Recarte y casado con una española. Enun caso extremo, tenemos a Corina. O quizá bastase, bromas aparte, con rebajar la germanofobia pública de alguno de los ministros del actual gabinete, que tanto molesta a los diplomáticos alemanes".