Así será la ceremonia para iniciar el pontificado
El papa Francisco se dará el martes un baño de multitudes en un trayecto en papamóvil por la plaza de San Pedro, antes de presidir la misa que inaugurará solemnemente su pontificado, cuyas diferentes etapas se describen a continuación.
Junto a la tumba se conservan los dos símbolos del papado, el anillo de Pescador y el palio, una larga estola blanca con cruces que se coloca encima de la casulla para representar la labor del pastor, que serán transportados por los diáconos.
El Sumo Pontífice y su comitiva subirán entonces a la basílica para reunirse con el resto de concelebrantes, antes de dirigirse en procesión hacia el altar erigido en la plaza cantando el "Laudes Regiae", una letanía de invocación en honor a Cristo en la que se resaltan los nombres de los Papas santos, el más reciente de los cuales fue Pío X.
Ya en el altar, el cardenal protodiácono, el francés Jean-Louis Tauban, colocará el palio de lana -el mismo que llevó Benedicto XVI- sobre los hombros del ex primado de Argentina.
El decano del colegio cardenalicio, Angelo Sodano, le deslizará entonces el anillo del Pescador, de plata, en el dedo anular de la mano izquierda.
Hacia las 05:30, comenzará la misa propiamente dicha de "inicio del ministerio petrino del obispo de Roma", en latín y en griego, que no debería ser muy diferente de la del hoy papa emérito Benedicto XVI, aunque tal vez algo más corta.
El Papa pronunciará en italiano su homilía, que debería estar inspirada en los textos del día, fiesta de San José, el patrono de la Iglesia. "Será una homilía significativa, que dará indicaciones sobre las orientaciones de su pontificado y a la que Francisco imprimirá su toque personal", explicó el portavoz del Vaticano, Federico Lombardi.
Durante la comunión, que el Papa no dará personalmente, un coro interpretará "Tu es pastor ovium" (Tú eres pastor de las ovejas)". Al final de la misa, hacia las 7:30 GMT, el Papa volverá a la basílica para quitarse sus ornamentos, antes de recibir a las 132 delegaciones extranjeras, entre las que destacan 31 jefes de Estado, con una nutrida representación latinoamericana, entre los que se cuenta a la presidenta Cristina Fernández, quien tendrá un lugar preferencial en la ceremonia.