Default: se frenan las negociaciones en Washington
La Casa Blanca saludó hoy los esfuerzos bipartidarios en el Senado para lograr un acuerdo que reabra el gobierno estadounidense y permita elevar el techo de la deuda antes del plazo límite del jueves, pero advirtió de que la solución todavía está "lejos".
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"Nos alientan los avances que hemos visto en el Senado, pero seguimos lejos de un acuerdo en este momento", dijo el portavoz de la Casa Blanca, Jay Carney, en su rueda de prensa diaria.
De hecho, medios estadounidenses reportaron poco después que el Senado había detenido temporalmente sus negociaciones porque el líder de la minoría republicana en ese hemiciclo, Mitch McConnell, quería dejar algo de espacio para ver si sus colegas de partido en la Cámara de Representantes son capaces de aprobar su propia iniciativa.
Ni siquiera está claro si ésta llegará siquiera al pleno del hemiciclo y, de todos modos, ya ha sido rechazada de antemano tanto por la Casa Blanca como por los demócratas que tienen la mayoría en el Senado.
Una portavoz de la Casa Blanca había adelantado horas antes el rechazo del gobierno de Barack Obama a la última propuesta de acuerdo trabajada por los republicanos que dominan la Cámara de Representantes, por las a su juicio inaceptables demandas en materia de cambios a la reforma sanitaria del mandatario, trasfondo del "impasse" que amenaza con hacer caer en default a Estados Unidos por primera vez en su historia.
"El presidente ha dicho reiteradamente que los congresistas no pueden reclamar un rescate por cumplir con su responsabilidad básica de aprobar un presupuesto y pagar las facturas de la nación", dijo la portavoz de la Casa Blanca Amy Brundage.
"Desgraciadamente, la última propuesta de los republicanos de la Cámara de Representantes hace precisamente eso, en un intento partidista de apaciguar a un pequeño grupo de republicanos del (ultraconservador) Tea Party, que fueron los que en primer término forzaron el cierre del gobierno", agregó la portavoz.
Esta jornada de martes había comenzado con fuertes esperanzas de una solución próxima a la crisis que mantiene el gobierno administrativamente cerrado desde hace dos semanas y con la amenaza de cesación de pagos si no se eleva el techo de la deuda hasta el jueves como tarde.
El motivo: un acuerdo diseñado por demócratas y republicanos del Senado que perfilaba una posibilidad de evitar el temido default del país al proporcionar suficientes fondos de forma temporal -hasta comienzos del año próximo- para poder mantener abierto el gobierno a la par que se eleva temporalmente el techo de la deuda, a condición de que mientras tanto continúen negociaciones presupuestarias.
La propuesta, que por el momento sólo ha sido parcialmente filtrada por la prensa estadounidense, fue saludada hoy por Carney, que consideró que tiene "el potencial para solucionar esta crisis manufacturada".
Pero noticias de que los republicanos que dominan la Cámara de Representantes pretendían presentar su propia propuesta, con exigencias más duras en materia de reformas a la reforma sanitaria, dieron al menos temporalmente al traste con las esperanzas de muchos estadounidenses -y foráneos- que ven con creciente angustia cómo se acerca la temida fecha del 17 de octubre sin un acuerdo a la vista.
No está claro sin embargo si la propuesta de la Cámara baja cuenta siquiera con suficiente número de votos entre los propios congresistas republicanos para salir adelante.
Y aun así, el líder demócrata del Senado, Harry Reid, ya ha advertido de que su cámara no permitirá que ese "ataque burdo al bipartidismo" siga adelante.
Pase lo que pase, el hecho es que la jornada de este martes avanzaba sin parar sin visos de un acuerdo ni siquiera estrategia a seguir en momentos en que se cuenta ya en horas el plazo para que Estados Unidos entre en un default que, como han advertido numerosos expertos, tendrá "devastadoras" consecuencias para el propio país y para el resto del mundo.

