¿El Mercosur hace equilibrio?
Sin embargo, este modelo industrial, que tomó mucho tiempo y esfuerzo construir, está encontrando múltiples obstáculos. Durante los dos últimos años, Argentina se ha embarcado en una política comercial excesivamente proteccionista. Esta no se ha detenido en proteger a la industria argentina de productos provenientes de fuera de Mercosur, sino que también ha intentado detener el ingreso de bienes manufacturados dentro del propio bloque, cuyo objetivo consistía en funcionar como una zona de libre comercio. Esto ha generado tensiones entre Argentina y Brasil y entre Argentina y Uruguay.
Mientras Venezuela esperaba (desde hace ya un buen tiempo) el visto bueno del legislativo guaraní, el presidente Fernando Lugo fue destituido de la primera magistratura paraguaya. La salida de Lugo fue tramitada con sospechosa velocidad, y si bien se dio dentro de los mecanismos institucionales, el proceso fue fuertemente cuestionado por todos los gobiernos de la región.
Las autoridades del Mercosur decidieron suspender a Paraguay del bloque hasta que no se celebraran elecciones presidenciales y nuevas y legítimas autoridades sean elegidas. Esto significó, que por un período menor a un año, Paraguay estaría suspendido y por consiguiente el impedimento al ingreso venezolano se encontraría apartado (al menos por el momento). Así fue como el ingreso de Caracas fue materializado. Desafortunadamente, más por oportunismo que por consenso.
El ingreso de Venezuela fue tan irregular que primero Uruguay y después Brasil colocaron en “condicional” la legitimidad de la flamante incorporación. ¿Qué sucederá cuando Paraguay vuelva al bloque? ¿Deberá Venezuela volver a salir hasta que el Congreso paraguayo apruebe su reincorporación?