Reeligieron a Ban Ki-moon al frente de la ONU
La diplomacia tranquila y sin estridencias del surcoreano Ban Ki-moon le való hoy la reválida como secretario general de la ONU, un cargo que reedita en una muestra de confianza de la comunidad internacional hacia su labor de consenso y su reciente acercamiento más agresivo para defender a los civiles en los conflictos.
El octavo secretario general del organismo internacional demostró así que su imagen de "hombre de consenso" ha convencido en los últimos cinco años a todos los Estados miembros de que se trata de la persona adecuada para ostentar el más alto cargo de la diplomacia mundial.
Así lo hará durante un mandato más, a partir del primero de enero de 2012, tras lograr el respaldo de las principales potencias y después de que su apoyo abierto a la "primavera árabe" o su sólida reacción a crisis como la de Costa de Marfil hayan compensado su apuesta anterior por la llamada "diplomacia silenciosa".
"El secretario general ha sabido enseñar los dientes este año", indicaron hoy a Efe fuentes diplomáticas occidentales en la ONU, que valoraron "muy positivamente" la labor de Ban como secretario general sobre todo a la hora de defender "los valores del organismo" ante acontecimientos recientes.
Se refirieron concretamente a la intervención militar de los "cascos azules" en Costa de Marfil, donde a petición de Ban y con el apoyo del Consejo de Seguridad apoyaron a las fuerzas del ganador de las elecciones presidenciales, Alassane Ouattara, para sacar del poder al derrotado presidente Laurent Gbagbo.
También destacaron su respaldo a las operaciones militares en Libia que ahora lleva a cabo la OTAN contra el régimen de Muamar el Gadafi.
"Es una clara defensa de los valores de libertad y democracia", añadieron las fuentes diplomáticas occidentales consultadas por Efe, sobre esa actitud de Ban, quien en los últimos meses y ante esos conflictos ha apelado siempre "a la protección de civiles".
Algunas organizaciones críticas con la labor previa de Ban en materia de derechos humanos en lugares como China o Sri Lanka, reconocen que "Ban ha dado un giro y ha hecho oír su voz en Egipto, Libia y Costa de Marfil", como señaló a Efe el portavoz de Human Rights Watch (HRW), Philippe Bolopion.
Bolopion se mostró cauto, sin embargo, ante su segundo mandato, una inquietud que también comparten desde la organización UN Watch, cuyo portavoz, Leon Saltiel, dijo a Efe que espera que a partir de ahora Ban "hable más en defensa de prisioneros políticos como Liu Xiaobo" y que deje de lado "la cautela ante China y Rusia".
Tras unos primeros años en los que muchos criticaron su voluntad de no molestar a nadie dentro de la ONU, Ban sigue ahora su primer mandato con una imagen más decidida que no le ha impedido obtener la reválida y con la que deberá enfrentar otra serie de desafíos para el organismo internacional.
Los más importantes serán la reforma del mismo organismo, su persistente lucha contra el cambio climático y su respuesta a la crisis económica que ha hecho mermar las contribuciones de los Estados al organismo.
Nacido el 13 de junio de 1944, Ban fue ministro de Asuntos Exteriores y Comercio de Corea del Sur y en 2007 se convirtió en el primer surcoreano que se pone al frente de la ONU y en el octavo secretario general del organismo, al suceder al ghanés Kofi Annan. Su nuevo mandato empieza el 1 de enero de 2012.
Su carrera diplomática empezó, sin embargo, en la embajada de su país en India y después fue enviado a la legación diplomática de Corea del Sur en la sede central de la ONU en Nueva York.
En julio de 1987 fue trasladado a la embajada surcoreana en Washington donde ejerció como consejero hasta mayo de 1990 en que fue nombrado director general del departamento de Relaciones con Estados Unidos en el Gobierno de Seúl. Ocupó este puesto hasta junio de 1992.
En 1995 fue promocionado al puesto de viceministro encargado de Planificación Política y Organizaciones Internacionales y un año después, en 1996, asumió el cargo de asesor en materia de Seguridad Nacional de la presidencia de Corea del Sur.
Fuente: Ideal.


