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"Tubing": una aventura peligrosa cada vez más de moda en Laos

Consiste en descender con un neumático un tramo de río. Es una de las actividades con más demanda en Laos. Muchos de los que practican "tubing" salen malparados por haber consumido alcohol o drogas. Antes de descender el río Nong en Laos, los jóvenes deben pagar un peaje obligatorio consistente en beber un chupito. Mirá uno de los videos sobre esta práctica.


"El problema es practicar este deporte de riesgo habiendo consumido alcohol u otras drogas más fuertes", indica el doctor Knott del centro sanitario de Vang Vieng. "Cada día atendemos a alrededor de diez turistas con diferentes contusiones o grados de esguinces", apunta el médico. Las empresas organizadoras de estos descensos apuntan que se trata de inofensivo deporte de aventura, pero en la clínica no creen lo mismo a raíz de los heridos que atienden y por haber intentado, sin éxito, salvar la vida a algún que otro accidentado.

"Es una experiencia única, se le sube a uno la adrenalina con eso de saltar al agua desde siete metros de altura", dice Bob Brett, un joven estadounidense visiblemente afectado por el alcohol. A pesar de que en el río han colocado señales que indican el lugar recomendado para tirarse al agua, muchos son los que se juegan el físico al arrojarse desde otros sitios de la orilla, algunos de ellos haciendo acrobacias. "Me recuerda al 'balconing'", apunta David Silva, un turista español que se ha acercado al cauce atraído por la propaganda acerca de esta práctica, similar a la de arrojarse a una piscina desde un balcón, una moda que ha causado varios muertos en España.

Laos, que durante la década de los noventa fue lugar de parada y fonda del turismo occidental que recorría la ruta de asiática de la droga, busca con la promoción de estas experiencias de riesgo una alternativa para atraer el turismo más joven.