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EE.UU.: veteranos de guerra indignados por tumbas mal indentificadas
El escándalo fue destapado por una senadora, quien sacó a la luz los problemas de organización en el cementerio cercano al Pentágono que alberga los restos de los caídos en combate y de grandes personalidades de Estados Unidos. El hecho fue calificado como "una bofetada en la cara de todos los que han prestado servicio en las fuerzas militares".
Veteranos de guerra estadounidenses expresaron hoy su indignación por la revelación de que hasta 6.000 tumbas del cementerio militar de Arlington contienen restos mal identificados.
El escándalo fue destapado por la senadora Claire McCaskill, quien sacó a la luz los problemas de organización en el cementerio cercano al Pentágono que alberga los restos de los caídos en combate y de grandes personalidades de Estados Unidos.
McCaskill, quien preside el comité legislativo que investiga el asunto, afirmó que unas 6.600 tumbas podrían carecer de identificación o estar mal identificadas.
El portavoz de la American Legion, organización que representa a los veteranos de guerra estadounidenses calificó hoy el hecho como "una bofetada en la cara de todos los que han prestado servicio en las fuerzas militares, no sólo en el presente sino también en el pasado. Es inconcebible", informó la agencia de noticias DPA.
La investigación del Ejército atribuyó las irregularidades al uso de sistemas anticuados de identificación y a los problemas de mantener un cementerio de 140 años de antigüedad.
Luego de producido el escándalo, los dos civiles que estaban a cargo del cementerio de Arlington abandonaron su cargo.
El cementerio de Arlington, inaugurado en 1864, un año antes de que estallara la Guerra Civil estadounidense, es uno de los sitios más preciados por los norteamericanos. Allí descansan 330.000 muertos en combate, veteranos, presidentes y otros dignatarios.
Luego de producido el escándalo, los dos civiles que estaban a cargo del cementerio de Arlington abandonaron su cargo.
El cementerio de Arlington, inaugurado en 1864, un año antes de que estallara la Guerra Civil estadounidense, es uno de los sitios más preciados por los norteamericanos. Allí descansan 330.000 muertos en combate, veteranos, presidentes y otros dignatarios.