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El retiro de Camilo Reyes, el "Canciller en las sombras" de Colombia

Durante 35 años, el experto en control de armas colombiano Camilo Reyes ocupó cargos de importancia en la Cancillería de su país. Se jubiló. Pero dirigirá un Observatorio de Desarme en la Universidad del Rosario.

Durante 35 años Camilo Reyes desarrolló una de las carreras diplomáticas más extensas en un importante cargo de la que se tenga conocimiento en el mundo. El viernes, el diplomático que ocupó la Vicecancillería en Colombia renunció a ese cargo para dedicarse por completo a la creación del primer “Observatorio de Desarme para Bogotá”, en la Universidad del Rosario.

“Así como se dice que Fidel Castro ha sobrevivido a 10 presidentes de Estados Unidos, Reyes ha sobrevivido al menos a 16 cancilleres”, publicó la revista Semana al dar cuenta de la noticia y luego de considerarlo “el canciller en las sombras” de Colombia.

El funcionario jubilado alcanzó una estatura de máximo experto a nivel internacional en temas como tráfico ilícito de drogas y de armas, temas a los que se abocó representando a su país ante las Naciones Unidas. Recorrió gran parte del mundo instando a ponerle control y límites a estos delitos y concluyó su carrera habiendo logrado establecer normas básicas y acuerdos importantes a escala global en esas materias.

La revista Semana contó que Reyes ostentó “los cargos más altos a los que un diplomático con su trayectoria puede aspirar. En su hoja de vida se cuentan al menos cuatro encargos formales del ministerio y también el título de canciller. Al final del mandato de Ernesto Samper fue nombrado ministro por tres meses. El único de carrera que ha tenido el país”.

”Después –continuó explicando la publicación- fue a la embajada en Ginebra, Suiza, y allí encabezó la misión de Colombia ante Naciones Unidas. Antes, entre 1994 y 1993, había estado al frente de las embajadas ante la República Checa y Eslovaquia”.

En Buenos Aires, tuvimos oportunidad de escucharlo en el año 2001, en una reunión latinoamericana organizada por la Embajada Británica en la que Reyes aportó la voz de la experiencia: “hay que trabajar por un tratado mundial de control de armas” dijo y trabajó, en lo sucesivo, activamente por lograrlo, llegando a militar activamente por su concreción.

A tal punto que presidió la Conferencia Internacional de las Naciones Unidas sobre el Comercio IIícito de Armas Pequeñas y Ligeras, en julio de 2001 y e su periodo se aprobó la única resolución en 7 años para la revisión de métodos y trabajos de la Conferencia para el Desarme. Ya en 1997 había suscripto, en nombre de Colombia, la ‘Convención sobre la Prohibición del Uso, Acumulación, Producción y Transferencia de Minas Antipersonales’.

Uno de sus últimos actos público fue manifestar, junto a su par argentino, José Taccetti, el apoyo de sus gobiernos a la continuidad democrática en Bolivia, el pasado 23 de agosto, ante un Evo Morales acosado por las rebeliones secesionistas de su país.

“Estos años del gobierno Uribe –señaló Semana- no fueron fáciles para el viceministro Reyes. Él, enemigo de casar peleas, tuvo que vivir la más dura crisis diplomática que ha tenido el país con Ecuador, con quien todavía siguen rotas las relaciones, y con Venezuela. Su deseo de iniciar su retiro se pospuso ante la coyuntura y ante el vaivén en el que estuvo la Cancillería en los últimos tiempos. En el ministerio hubo una especie de campaña de apoyo para que no llegara el día de su retiro, pero él lo tenía claro, era hora de partir”.