El presidente ruso habla de "miles de muertos" en conflicto
El elevado número de víctimas se debe a la "actuación bárbara" de Georgia, dijo Dmitri Medvedev por teléfono a su homólogo estadounidense, George W. Bush. Y agregó que Georgia "vulneró el derecho a la vida de todo un pueblo" y sostuvo que esa actuación obligó a Moscú a dar una respuesta militar.
El conflicto en la región separatista georgiana de Osetia del Sur costó la vida a miles de personas, según señaló hoy el presidente ruso, Dmitri Medvedev, citado por la agencia Interfax.
El elevado número de víctimas se debe a la "actuación bárbara" de Georgia, dijo Medvedev por teléfono a su homólogo estadounidense, George W. Bush. El gobierno en Tbilisi provocó además con su "acto agresivo" decenas de miles de refugiados, criticó el ruso.
Medvedev agregó que Georgia "vulneró el derecho a la vida de todo un pueblo" y sostuvo que esa actuación obligó a Moscú a dar una respuesta militar. Rusia, dijo el mandatario a Bush, debe proteger la vida y el honor de sus ciudadanos tal como establece la Constitución.
Bush respondió por su parte que Estados Unidos observa con verdadera preocupación la evolución del conflicto.
Desde Pekín, donde asistió el viernes a la inauguración de los Juegos Olímpicos, el estadounidense reclamó hoy un inmediato cese de fuego en el Cáucaso.
Bush también pidió a Rusia que apoye los esfuerzos para lograr una solución pacífica a la crisis. Las tropas deben suspender cualquier actuación bélica y se debe volver al statu quo previo al 6 de agosto, indicó. "Georgia es una nación soberana cuya soberanía territorial debe respetarse", sentenció.
El mandatario pidió encarecidamente a todas las partes implicadas que acaben con la violencia y aseguró que Estados Unidos trabaja junto con los socios europeos para impulsar una solución al conflicto.
Bush también pidió a Rusia que apoye los esfuerzos para lograr una solución pacífica a la crisis. Las tropas deben suspender cualquier actuación bélica y se debe volver al statu quo previo al 6 de agosto, indicó. "Georgia es una nación soberana cuya soberanía territorial debe respetarse", sentenció.
El mandatario pidió encarecidamente a todas las partes implicadas que acaben con la violencia y aseguró que Estados Unidos trabaja junto con los socios europeos para impulsar una solución al conflicto.


