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El secretario de la OEA Miguel Insulza está preocupado por la situación en Bolivia

Insulza hizo un llamado a las partes para que "aseguren las condiciones básicas" para que el proceso electoral se dé de manera pacífica y resaltó que el organismo multilateral envió más de 100 observadores y funcionarios al país.
Insulza exhortó además a los bolivianos a realizar el mayor esfuerzo para evitar la violencia. Foto: Reuters
Insulza exhortó además a los bolivianos a "realizar el mayor esfuerzo para evitar la violencia". Foto: Reuters
El secretario general de la OEA, José Miguel Insulza, señaló el miércoles estar preocupado con la situación de confrontaciones y violencia en Bolivia, cuatro días antes de un referendo revocatorio convocado por el presidente izquierdista Evo Morales, recoge el sitio web de la Agencia de Noticias Reuters.

Los bolivianos votarán el domingo 10 de agosto para decidir sobre la permanencia de Morales y su vicepresidente en el poder, así como la continuidad del mandato de ocho de los nueve prefectos o gobernadores del país.

El referendo es un nuevo capítulo en la profunda crisis política que vive el país desde que el indígena Morales subió al poder, en el 2006, buscando implantar un sistema socialista, proyecto para el cual enfrenta la fuerte oposición de las provincias más ricas del país, que buscan la autonomía.

"(El secretario) expresa su profunda preocupación por la evolución de los acontecimientos en la República de Bolivia, en estos días previos a la realización del referéndum," dijo la Organización de Estados Americanos (OEA) en un comunicado.

Protestas recientes culminaron el martes con la muerte de dos mineros en choques con policías en Tarija, que impidieron una visita a Bolivia de mandatarios de Argentina y Brasil.

A estas se sumaron huelgas de hambre de manifestantes en Santa Cruz y Beni y la cancelación de un viaje de Morales a Sucre, la capital constitucional del país esta semana.

A 230 kilómetros de La Paz, enfrentamientos ocurridos en una carretera troncal también dejaron un muerto y más de 12 manifestantes heridos.

"La situación de violencia, confrontaciones y graves desacuerdos políticos pueden impedir que la crisis política actual encuentre un camino pacífico para su solución," agregó.

Insulza hizo un llamado a las partes para que "aseguren las condiciones básicas" para que el proceso electoral se dé de manera pacífica y resaltó que el organismo multilateral envió más de 100 observadores y funcionarios al país.


El funcionario exhortó además a los bolivianos a "realizar el mayor esfuerzo para evitar la violencia y encontrar, a pesar de las grandes dificultades, un camino que impida el deterioro de la situación nacional."

Morales espera que el referendo le permita acelerar una "refundación" de Bolivia con una línea indigenista-socialista, un plan bloqueado hasta ahora por prefectos opositores que han impulsado en cambio procesos de autonomías regionales.