Chávez rompió la negociación por la siderúrgica Sidor
El presidente de Venezuela, Hugo Chávez, afirmó que ahora el pago por los activos de Sidor al grupo Tehint los hará "al ritmo que nosotros podamos". Fuentes cercanas a Techint señalaron la sorpresa que causó este brusco giro del mandatario venezolano.
El presidente de Venezuela, Hugo Chávez, dio ayer por rotas las negociaciones con el grupo Techint y decidió avanzar en forma unilateral hacia la expropiación de Sidor, la acería que Techint controló hasta mediados de junio, cuando el gobierno venezolano decidió su nacionalización. Chávez afirmó que ahora el pago por los activos de Sidor al grupo Tehint los hará "al ritmo que nosotros podamos".
El vicepresidente de Techint a cargo de la negociación por Sidor, Daniel Novegil, llegó el martes a Buenos Aires, procedente de Caracas, para transmitirle la novedad al titular del grupo, Paolo Rocca.
En fuentes empresariales había ayer consternación: la decisión de Chávez fue interpretada como una "afrenta" contra todas las compañías argentinas.
Apenas siete días atrás, Chávez había afirmado en reunión de ministros que su gobierno estaba "a punto de llegar al acuerdo final (con Techint), que es lo que nosotros queremos".
Pero ayer, en otro encuentro de ministros en el Palacio Presidencial, mientras la reunión era transmitida por cadena nacional de radio y televisión, planteó que los ejecutivos del grupo "querían que firmemos un documento garantizando la inmunidad ante cualquier reclamo posterior que hagan los trabajadores de Sidor".
Fuentes cercanas a Techint señalaron la sorpresa que causó este brusco giro del mandatario venezolano. "Se estaba negociando que todas las partes renunciaran a eventuales reclamos futuros, una vez alcanzado el acuerdo. Tal como se incluyó en los casos de nacionalizaciones anteriores, como CanTV y Electricidad de Caracas", agregaron las fuentes.
La versión del propio Chávez fue muy distinta: "Han sido prepotentes, así lo digo, así que nosotros tenemos que tomar todas las empresas que ellos tienen aquí y que se vayan del país.".
Además de sus intereses en Sidor, Techint controla en Venezuela una fábrica de tubos y otra de reducción de mineral de hierro.
Según las fuentes cercanas a Techint, la compañía "hará todos los esfuerzos para seguir negociando para el logro de un acuerdo satisfactorio entre las partes. Sin embargo, de confirmarse la decisión unilateral y arbitraria de Venezuela, a Techint no le quedará otra opción que presentar su reclamo en el tribunal de arbitraje internacional del CIAD".
Siderúrgica del Orinoco (Sidor) es la mayor siderúrgica de Venezuela, con una capacidad instalada de 4,3 millones de toneladas de acero al año. Chávez decidió su nacionalización, por decreto, en mayo. El Estado venezolano tomó el control de la compañía a mediados de junio, publica hoy el diario Clarín.
Fuentes cercanas a Techint señalaron la sorpresa que causó este brusco giro del mandatario venezolano. "Se estaba negociando que todas las partes renunciaran a eventuales reclamos futuros, una vez alcanzado el acuerdo. Tal como se incluyó en los casos de nacionalizaciones anteriores, como CanTV y Electricidad de Caracas", agregaron las fuentes.
La versión del propio Chávez fue muy distinta: "Han sido prepotentes, así lo digo, así que nosotros tenemos que tomar todas las empresas que ellos tienen aquí y que se vayan del país.".
Además de sus intereses en Sidor, Techint controla en Venezuela una fábrica de tubos y otra de reducción de mineral de hierro.
Según las fuentes cercanas a Techint, la compañía "hará todos los esfuerzos para seguir negociando para el logro de un acuerdo satisfactorio entre las partes. Sin embargo, de confirmarse la decisión unilateral y arbitraria de Venezuela, a Techint no le quedará otra opción que presentar su reclamo en el tribunal de arbitraje internacional del CIAD".
Siderúrgica del Orinoco (Sidor) es la mayor siderúrgica de Venezuela, con una capacidad instalada de 4,3 millones de toneladas de acero al año. Chávez decidió su nacionalización, por decreto, en mayo. El Estado venezolano tomó el control de la compañía a mediados de junio, publica hoy el diario Clarín.
