París quiere prohibir una atracción que simula la silla eléctrica
La falsa silla eléctrica incluye un maniquí de látex en una gran silla de cristal, iluminada con neones. Durante la "ejecución", la figura grita, se retuerce, de sus zapatos sale humo y finalmente, la cabeza se cae. La alcaldía de París adelantó que pedirá a la prefectura de policía que no la autorice en la próxima feria popular que tendrá lugar en el este de París a partir del 30 de agosto.
El alcalde socialista de París, Bertrand Delanoe, pedirá que no se autorice la instalación de una controvertida atracción que simula la ejecución en una silla eléctrica en la capital francesa, anunció el sábado la municipalidad.
La silla eléctrica, que ya ha levantado polémica en Frejus (sureste francés) y Milán (Italia), está incluida en la Fiesta de Neuneu, una importante feria popular programada en el este de París a partir del 30 de agosto.
"La alcaldía de París es desfavorable" a la atracción, indicó en un comunicado la municipalidad. "Bertrand Delanoe pedirá a la prefectura de policía que no la autorice", agrega la nota.
La dirección del parque Luna Park de Frejus decidió el pasado jueves cerrar esta atracción, a petición del alcalde de la localidad.
La falsa silla eléctrica incluye un maniquí de látex en una gran silla de cristal, iluminada con neones. Durante la "ejecución", la figura grita, se retuerce, de sus zapatos sale humo y finalmente, la cabeza se cae.
Su propietario, Stephane Camors, de 40 años, defendió su atracción, comprada por 10.000 dólares en Estados Unidos.
"Es tan sólo algo para hacer reír a la gente. Sobre todo, no hay que ver (en la silla eléctrica) una apología a la pena de muerte", explicó.
Su propietario, Stephane Camors, de 40 años, defendió su atracción, comprada por 10.000 dólares en Estados Unidos.
"Es tan sólo algo para hacer reír a la gente. Sobre todo, no hay que ver (en la silla eléctrica) una apología a la pena de muerte", explicó.


