Israel descarta una tregua en Líbano y lanza una ofensiva total contra Hezbolá
El primer ministro de Israel, Benjamín Netanyahu, afirmó que no habrá tregua con Líbano hasta el desmantelamiento de Hezbolá.
El primer ministro de Israel, Benjamín Netanyahu, aseguró que no habrá tregua en Líbano.
EFEEl primer ministro de Israel, Benjamín Netanyahu, endureció su postura frente al conflicto en Líbano y descartó cualquier posibilidad de alto el fuego en el corto plazo, afirmando que no habrá tregua hasta el desmantelamiento de Hezbolá.
El dirigente condicionó cualquier negociación con Líbano al desmantelamiento total de Hezbolá, mientras las fuerzas israelíes intensifican su ofensiva sobre el sur del país.
Condiciones de fuerza y advertencia a Irán
Netanyahu dejó en claro que no habrá concesiones sin resultados concretos en el terreno.
“El objetivo es una paz sostenible, lograda mediante la fuerza”, planteó, al tiempo que aseguró que Israel está “preparado para cualquier escenario” ante una eventual escalada con Irán.
En paralelo, ordenó ampliar la zona de seguridad hacia el este, en dirección al monte Hermón, con el argumento de reforzar la protección de comunidades drusas en la región.
Un diálogo histórico sin acuerdo
Las declaraciones del primer ministro se produjeron luego de un encuentro inédito en Washington entre representantes de Israel y Líbano, el primero en más de cuatro décadas.
La reunión, encabezada por el secretario de Estado Marco Rubio, dejó en evidencia la distancia entre ambas posiciones: Beirut reclamó un alto el fuego inmediato, mientras que la delegación israelí llegó con la instrucción explícita de no aceptar una tregua.
Para Netanyahu, el hecho mismo de que se haya producido el diálogo refleja una posición de fortaleza: “Esto ocurre porque somos fuertes y los países se acercan a nosotros”, afirmó.
Bint Jbeil, el centro de la ofensiva
El epicentro de los combates es la ciudad de Bint Jbeil, a pocos kilómetros de la frontera con Israel y considerada un símbolo de la resistencia de Hezbolá.
La localidad tiene un peso histórico: allí, en 2000, el líder del grupo, Hassan Nasrallah, celebró la retirada israelí del sur del Líbano, y en 2006 fue escenario de uno de los enfrentamientos más intensos de la guerra entre ambas partes.
Ahora, el Ejército israelí busca tomar el control total de la zona. Según fuentes militares, la división 98 logró cercar la ciudad tras una semana de combates en la que murieron más de cien combatientes.
Denuncias por el uso de armamento y víctimas civiles
Desde el lado libanés, fuentes de seguridad denunciaron el uso de artillería pesada, bombardeos aéreos y fósforo blanco, una acusación que Israel no confirmó.
El impacto humanitario es creciente. Solo el día en que se anunció un cese del fuego parcial con Irán, Israel lanzó más de cien ataques sobre territorio libanés, incluyendo zonas residenciales de Beirut.
Según datos oficiales, el conflicto ya dejó más de 2.100 muertos y 6.500 heridos en Líbano.
Una tregua que no incluye a Líbano
La ofensiva se da en paralelo a un cese del fuego provisional entre Israel e Irán, acordado el 8 de abril con mediación de Pakistán.
Sin embargo, existe una disputa clave sobre su alcance. Mientras Teherán y el mediador sostienen que el acuerdo incluía el frente libanés, tanto Israel como Estados Unidos lo rechazan.
Netanyahu fue categórico: “No hay alto el fuego en Líbano”.
Un conflicto que escala
Con la ofensiva en pleno desarrollo, negociaciones sin resultados y tensiones abiertas con Irán, el conflicto en Medio Oriente entra en una fase más incierta.
La combinación de presión militar, objetivos estratégicos y disputas diplomáticas deja un escenario donde la posibilidad de una desescalada aparece, por ahora, lejana.
