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Aviva Chomsky: "Que Obama no mire más hacia el Sur, sino que mire diferente"

La historiadora estadounidense analizó con MDZ la incidencia que tiene el triunfo de Barack Obama en las políticas de su país hacia América Latina. Es parte de un grupo de más de 400 intelectuales que se alegraron por el demócrata, pero que aun permanecen críticos y exigen decisiones de fondo.
Foto: MDZ
Foto: MDZ

Aviva Chomsky es académica del Salem State Collage de Massachussets. Es una historiadora de peso en los Estados Unidos, pero reconocida en todo el mundo por su especialización en migraciones.

Otro dato no menor –aunque innecesario a la hora de referirnos al peso propio de su opinión- es que Aviva es hija de Noam, el lingüista norteamericano más polémico y autor de cabecera del líder venezolano Hugo Chávez.

Hablamos con ella, ahora que sabemos, más o menos, cómo viene la historia estadounidense inmediata: el primer presidente negro, el primero que proviene de grupos progresistas y, centralmente, el que llega al poder luego de plantarse frente al electorado como el más radical opositor a George Bush (y por ello lo votaron).

Aviva Chomsky fue, además, durante la campaña electoral estadounidense, una de los más de 400 intelectuales que manifestaron su “alegría” por la candidatura de Barack Obama y que, en bloque, se animaron a solicitarle “un cambio fundamental” en la política norteamericana hacia América Latina.

Junto a ella estuvieron personalidades del mundillo intelectual tales Eric Hershberg, presidente de la Asociación de Estudios Latinoamericanos; el chileno Ariel Dorfman, de la Universidad Duke; Jean Franco, de la Universidad de Columbia; Arturo Arias, de la Universidad de Texas; Carmen Diana Deere, de la Universidad de Florida; Arturo Escobar, de la Universidad de Carolina del Norte; Mark Weisbrot, codirector del Centro para el Estudio Economía y Políticas, Emma Zapata Martelo, del Colegio de Posgraduados de México, y Magdalena Barros Nock, profesora investigadora del CIESAS de México.

En aquella misiva, Chomsky y los demás le dijeron: “Senador Obama: Nos dirigimos a usted para felicitarlo por su campaña y para expresar nuestra esperanza de que, como próximo presidente de Estados Unidos, aprovechará una oportunidad histórica para mejorar las relaciones con América Latina. Como académicos enfocados en la región, también queremos comunicarle nuestro análisis del proceso de cambio que se da actualmente allá”.

Se referían al avance de la izquierda y de los movimientos populares que al sur del continente, proceso que llevó a la presidencia a un indígena por primera vez en la historia de Bolivia o a un mestizo en Venezuela.

“Así como el pueblo estadounidense ha empezado a debatir cuestiones básicas en relación al tipo de sociedad que desea –gracias, en parte, a su propia candidatura, aunque también debido a la magnitud de la actual crisis financiera– así, también, lo están haciendo los pueblos latinoamericanos”, le dijeron.

Así como Evo Morales o Chávez ganaron en sus países y representan un emergente –y salvando las distancias que los separan del nuevo presidente estadounidense nacido en Hawai y con raíces en África- Estados Unidos tiene ya su primer presidente negro.

Con estos datos en la mano, le preguntamos a la historiadora: ¿Qué sensaciones le provoca el triunfo de Obama en las elecciones?

Y hay un toque de decepción que no puede dejarse pasar de largo en medio de la ola de algarabía generada por los resultados del martes.

“Si miras a las declaraciones, los consejeros, y las políticas de Obama –respondió Chomsky a MDZ- no se ve nada muy diferente que lo que ahora es el ala centrista del partido demócrata.  Asi que es difícil sentir mucho optimismo sobre la idea de que realmente van a haber cambios significativos en el liderazgo del país”.

Y agregó luego: “Sin embargo, creo que tiene un significado histórico el mero hecho de llegar a ser presidente una persona de descendencia africana por primera vez, dada la exclusión y represión de las personas de África en este país desde su fundación”.

Lejos del entusiasmo percibido en miles de flashes por todo el mundo, Chomky nos contó que “viví el día de las elecciones como cualquier otro día”, en respuesta a nuestra primera y obvia pregunta en torno a su vivencia del 5 de noviembre.

- Como experta en temas migratorios, ¿cree que habrá cambios en la materia a partir de su gobierno?

- Desafortunadamente, las propuestas de Obama sobre el tema de la migración no son muy alentadoras. Según su sitio web, el propone:  Fortalecer la militarización de la frontera y exigir que los patrones verifiquen el estatus legal de sus empleados. También dice -en términos muy vagos- que piensa "mejorar el sistema de regulación de la inmigración", pero no dice como y que quiere promocionar el desarrollo económico en México.  Suena bien, pero quien no quiere mejorar el sistema y promocionar el desarrollo económico.  Sin ninguna explicación de como piensa hacer estas cosas, realmente no son políticas.

Lo positivo

La académica del salem State College pudo indicar, sin embargo, algún aspecto rescatable en la propuesta del nuevo presidente, quien comenzará a regir los destinos de una de las mayores potencias del mundo dentro de poco más de 70 días.

“Lo único que veo como algo un poco positivo –puntualizó- es que dice que quiere implementar un sistema para la legalización de los inmigrantes no documentados”. 

Al respecto, reprochó que “su propuesta es bastante punitiva y propone un proceso lento, así que tendríamos que ver si realmente abre posibilidades para los inmigrantes indocumentados o no”.

Estados Unidos y Latinoamérica

Recordando aquella carta enviada al por entonces candidato Obama en la que se le pedía un giro en las políticas estadounidenses hacia Latinoamérica, Aviva Chomsky marcó su percepción del problema sobre el siguiente eje: no es que Estados Unidos no mire hacia el Sur, no que mira mal.

“Los latinoamericanos con frecuencia han visto a Estados Unidos no como un amigo, sino más bien como un opresor”, decía aquella nota que nuestra entrevistada firmó junto a otros 400 intelectuales. Y agregaba que “el garante de un sistema económico internacional que funciona en contra, y no en favor de ellos, la verdadera antítesis de la esperanza y el cambio. El gobierno de Bush –proseguía la misiva- ha empeorado la situación y el prestigio de Estados Unidos en la región se encuentra a niveles históricamente bajos. La tendencia de Washington de luchar en contra de la esperanza y el cambio ha sido especialmente prominente en las recientes respuestas de Estados Unidos a los gobiernos democráticamente electos de Venezuela y Bolivia”.

¿Mirará Obama más hacia el Sur?, le preguntamos.

“Realmente –respondió Chomsky-  yo no veo la raíz del problema con las políticas de Estados Unidos hacia el Sur en el pasado como falta de atención. Los últimos gobiernos (Bush, Clinton) han prestado mucha atención y mucho dinero, mucha ayuda militar, etc. en América Latina.  El problema es que su atención ha sido para promocionar los intereses de los negocios y multinacionales estadounidenses en América Latina”.

Finalmente, dio su impresión sobre lo que viene.

“La esperanza con Obama –dijo a MDZ- no sería esperanza de que mire ´más´ hacia el Sur.  La esperanza sería que cambiara la política hacia el Sur. En algunos casos, Obama se ha mostrado abierto a hacer algunos cambios. Por ejemplo –remarcó- cambiar las políticas ´duras´ hacia Cuba impuestas por Bush, y permitir que los cubanos en EEUU manden remesas mas a menudo, y visiten la isla más a menudo. Sin embargo, hasta el momento en Obama no veo ninguna señal de ningún cambio profundo en las políticas hacia América Latina”, concluyó en su diálogo con este diario desde Massachusetts.