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Al menos 44 muertos en combates entre el ejército turco y kurdos
Es el saldo que quedó tras los enfrentamientos del fin de semana cerca de la frontera iraquí, los más sangrientos ocurridos en los últimos años. Las víctimas son 12 soldados y 32 combatientes.
Al menos 44 muertos dejaron el fin de semana los enfrentamientos más sangrientos ocurridos en los últimos años entre el Ejército de Turquía y rebeldes kurdos, informaron fuentes militares y medios de comunicación turcos.
Según el Estado Mayor turco, los choques armados en la provincia de Hakkari, fronteriza con Irak, causaron la muerte a 12 soldados y 32 combatientes del proscrito Partido de los Trabajadores del Kurdistán (PKK), reportó la agencia DPA.
Los combatientes del PKK se habían infiltrado en la provincia de Hakkari desde el norte de Irak y atacaron varios puestos militares, de acuerdo con el Estado Mayor turco.
El ejército turco empleó helicópteros durante los enfrentamientos, que comenzaron el sábado y aún continuaban en la noche del domingo.
Fuentes kurdas dijeron que varios soldados turcos fueron secuestrados. Según la emisora televisiva CNN Turk, diez soldados turcos se encuentran desaparecidos.
El primer ministro turco, Recep Tayyip Erdogan, convocó el domingo una reunión de crisis en Ankara para discutir una respuesta a los ataques de la guerrilla kurda en el sureste del país.
En la reunión, en la que participaron la cúpula militar, el gobierno y el presidente Abdullah Gul, no se tomaron decisiones concretas.
"La lucha contra el terrorismo debe ser llevada a cabo hasta el final", reza una declaración emitida al cierre del encuentro.
Erdogan recordó que el Parlamento de Ankara dio el pasado miércoles luz verde al Ejército para realizar incursiones en el norte de Irak con el objetivo de destruir las bases del PKK.
El gobierno turco acusa al ejército estadounidense en Irak de no hacer nada contra los rebeldes kurdos en el norte del país.
Según estimaciones turcas, en esos campamentos se encuentran 3.500 combatientes de la organización kurda, que lucha desde hace más de 20 años por una mayor autonomía en las regiones kurdas de Turquía.
En la localidad de Al Amediya, en la provincia de Dohuk, se manifestaron el domingo miles de kurdos contra los planes turcos de invadir el norte de Irak.
Mientras, el presidente de Irak, Yalal Talabani, llamó a los rebeldes kurdos a deponer las armas. Sin embargo, Talabani y el líder de la región autónoma kurda del norte de Irak, Masud Barzani, acordaron durante un encuentro celebrado el domingo cerca de la ciudad de Erbil que los rebeldes kurdos no serán entregados a Ankara.
Barzani dijo que las tropas en la provincia no serán parte del conflicto entre Turquía y los rebeldes kurdos, pero confirmó el derecho de su pueblo a la autodefensa, según fue citado por la agencia Voces de Irak (VOI).
"No seremos parte del actual conflicto entre Turquía y el PKK, pero si somos directamente afectados por el conflicto y si la provincia de Kurdistán es afectada, nos defenderemos", dijo Barzani.
"Si el ejército turco no es capaz de erradicar a los rebeldes del PKK, ¿cómo podríamos hacerlo nosotros?", afirmó en tanto el kurdo Talabani.
Por su parte, Barzani rechazó calificar al PKK como una organización terrorista, tal como hicieron la Unión Europea y Estados Unidos.
"Si Turquía presenta una solución pacífica y el partido (PKK) la rechaza, entonces lo consideraremos como una organización terrorista", explicó el líder de la región autónoma kurda de Irak.
En Bagdad, el Parlamento iraquí llamó este lunes a los combatientes del PKK a abandonar el país.
El presidente del Parlamento, Mahmud al Mashhadani, dijo al término de una reunión del órgano legislativo sobre las tensiones en la frontera ente Irak y Turquía: "Condenamos los ataques contra países vecinos que se realizan desde territorio iraquí y llamamos a los militantes armados del PKK a abandonar el territorio iraquí".
De ser necesario, el gobierno del primer ministro Nuri al Maliki debe intervenir para detener las actividades del PKK, afirmó el presidente del Parlamento iraquí, quien no precisó las medidas que el gobierno debería adoptar para poner fin a los ataques de los rebeldes kurdos.
Las bases del PKK en el norte de Irak se encuentran dentro de la región autónoma kurda, cuyo gobierno se opone a una expulsión violenta de los combatientes del PKK.
El portavoz del PKK, Abdul Rahman al Jaderji, amenazó el sábado con volar los oleoductos que transportan crudo iraquí a Turquía en caso de producirse una invasión militar turca en el norte de Irak.
El primer ministro turco, Recep Tayyip Erdogan, convocó el domingo una reunión de crisis en Ankara para discutir una respuesta a los ataques de la guerrilla kurda en el sureste del país.
En la reunión, en la que participaron la cúpula militar, el gobierno y el presidente Abdullah Gul, no se tomaron decisiones concretas.
"La lucha contra el terrorismo debe ser llevada a cabo hasta el final", reza una declaración emitida al cierre del encuentro.
Erdogan recordó que el Parlamento de Ankara dio el pasado miércoles luz verde al Ejército para realizar incursiones en el norte de Irak con el objetivo de destruir las bases del PKK.
El gobierno turco acusa al ejército estadounidense en Irak de no hacer nada contra los rebeldes kurdos en el norte del país.
Según estimaciones turcas, en esos campamentos se encuentran 3.500 combatientes de la organización kurda, que lucha desde hace más de 20 años por una mayor autonomía en las regiones kurdas de Turquía.
En la localidad de Al Amediya, en la provincia de Dohuk, se manifestaron el domingo miles de kurdos contra los planes turcos de invadir el norte de Irak.
Mientras, el presidente de Irak, Yalal Talabani, llamó a los rebeldes kurdos a deponer las armas. Sin embargo, Talabani y el líder de la región autónoma kurda del norte de Irak, Masud Barzani, acordaron durante un encuentro celebrado el domingo cerca de la ciudad de Erbil que los rebeldes kurdos no serán entregados a Ankara.
Barzani dijo que las tropas en la provincia no serán parte del conflicto entre Turquía y los rebeldes kurdos, pero confirmó el derecho de su pueblo a la autodefensa, según fue citado por la agencia Voces de Irak (VOI).
"No seremos parte del actual conflicto entre Turquía y el PKK, pero si somos directamente afectados por el conflicto y si la provincia de Kurdistán es afectada, nos defenderemos", dijo Barzani.
"Si el ejército turco no es capaz de erradicar a los rebeldes del PKK, ¿cómo podríamos hacerlo nosotros?", afirmó en tanto el kurdo Talabani.
Por su parte, Barzani rechazó calificar al PKK como una organización terrorista, tal como hicieron la Unión Europea y Estados Unidos.
"Si Turquía presenta una solución pacífica y el partido (PKK) la rechaza, entonces lo consideraremos como una organización terrorista", explicó el líder de la región autónoma kurda de Irak.
En Bagdad, el Parlamento iraquí llamó este lunes a los combatientes del PKK a abandonar el país.
El presidente del Parlamento, Mahmud al Mashhadani, dijo al término de una reunión del órgano legislativo sobre las tensiones en la frontera ente Irak y Turquía: "Condenamos los ataques contra países vecinos que se realizan desde territorio iraquí y llamamos a los militantes armados del PKK a abandonar el territorio iraquí".
De ser necesario, el gobierno del primer ministro Nuri al Maliki debe intervenir para detener las actividades del PKK, afirmó el presidente del Parlamento iraquí, quien no precisó las medidas que el gobierno debería adoptar para poner fin a los ataques de los rebeldes kurdos.
Las bases del PKK en el norte de Irak se encuentran dentro de la región autónoma kurda, cuyo gobierno se opone a una expulsión violenta de los combatientes del PKK.
El portavoz del PKK, Abdul Rahman al Jaderji, amenazó el sábado con volar los oleoductos que transportan crudo iraquí a Turquía en caso de producirse una invasión militar turca en el norte de Irak.