Una reconocida conductora infantil regresa a la televisión y reaviva viejas polémicas: de quién se trata
Tras años alejada del micrófono y las cámaras, la figura del entretenimiento vuelve a la pantalla para ocupar un lugar muy codiciado.
La diseñadora vuelve a la pantalla chica.
Archivo MDZEntre los enigmáticos de LAM (América TV), se confirmó que Flavia Palmiero volverá a la conducción, regresando a la franja matutina de la pantalla de Ciudad Magazine. De esta manera, tomará el horario que dejó libre Yuyito González, quien desembarcó con su propio ciclo en Net TV.
Cabe revisar el archivo. Durante los años 80 y 90, Palmiero supo consagrarse como la reina del público infantil con ciclos que marcaron a toda una generación, como La Ola Verde y Flavia está de fiesta.
Un tiempo lejos de las pantallas
Con el correr de los años, supo trascender ese segmento para liderar magazines de interés general, destacándose su recordado paso por Canal 9, donde mezclaba actualidad y entretenimiento. Tras alejarse de la conducción diaria, se reinventó exitosamente como empresaria y referente de moda, liderando hoy su propia marca de indumentaria.
Además, siempre mantuvo una alta exposición mediática, tanto por su sólida relación de años con el reconocido productor cinematográfico Luis Scalella, como por sus mediáticos vínculos sentimentales del pasado.
Una vuelta que reaviva viejas guerras con Nazarena Vélez
El anuncio de su regreso a la televisión no trajo solo festejos, sino que rápidamente desenterró una histórica enemistad con Nazarena Vélez. La noticia de su vuelta hizo resurgir el recuerdo del famoso "escándalo de Barrio Parque" y feroces rencillas del pasado.
La tensión entre ambas tiene raíces profundas que se remontan precisamente a los años en que Palmiero conducía en Canal 9. En aquel entonces, Nazarena trabajaba como su panelista y el productor general del programa era Fabián Rodríguez, quien tiempo después formaría pareja con Vélez.
Las marcadas diferencias profesionales y personales forjadas en aquella época derivaron en una guerra mediática que, a juzgar por las reacciones recientes en el ambiente del espectáculo, aún deja secuelas.



