Una reconocida actriz habló sin filtros sobre su intimidad sexual y límites en la cama: "No soy..."
En una charla relajada, la actriz se sinceró sobre su pasado y presente íntimo. Lejos de las fantasías extravagantes, confesó ser "muy tradicional".
La famosa sorprendió con sus declaraciones.
Archivo MDZAcostumbrada a encarnar todo tipo de personajes en la ficción, en la vida real y puertas adentro, Agustina Cherri prefiere dejar la actuación de lado. Durante una reciente y divertida entrevista, la actriz se animó a hablar de sexo sin tapujos, dejando en claro qué cosas le divierten y cuáles son un no rotundo en su intimidad.
"No me toquen"
La charla comenzó derribando uno de los grandes clichés de la maternidad: la falta de deseo durante la gestación. Lejos de identificarse con la clásica frase de "no me toquen", Cherri sorprendió con su experiencia personal tras haber transitado cuatro embarazos.
"Yo he tenido embarazos muy activos. ¿Hasta el último día? Sí, no he tenido ningún tipo de problema", confesó con total naturalidad.
Sin embargo, a la hora de definir su perfil bajo las sábanas, la actriz se autodenominó como una persona "tranquila y tradicional". Tan es así que tiene muy en claro sus preferencias de tiempo y espacio, marcando un límite innegociable con el famoso "mañanero".
"A mí a la mañana no me jodas", disparó sin vueltas. "Más cómoda la cama, la noche. Yo soy muy casera, mi lugar es mi casa, mi dormitorio. No soy loca", agregó, dejando en claro que no necesita escenarios exóticos para pasarla bien.
"Si lo encuentro disfrazado, me desmayo"
El momento más desopilante de la nota llegó cuando se tocó el tema de los disfraces y los juegos de roles. Aunque es una de las actrices más reconocidas del país, llevar la actuación a la cama no es una opción para ella debido al terror al ridículo. "Me muero de la vergüenza. Te lo juro por Dios, me reiría de mí misma. Es como, no te podría hacer el acting", admitió.
Incluso, al imaginar un escenario donde su pareja la sorprenda con un atuendo erótico, su respuesta fue contundente y a pura carcajada: "Imaginate, yo llego a mi casa y lo encuentro disfrazado de súper mamete... me desmayo. Me empiezo a reír".
Para rematar el divertido momento, Cherri recordó la anécdota de una amiga del grupo que decidió ir por todo y compró un caño de pole dance desmontable para instalar en su casa. Aunque aplaudió la iniciativa de sus amigas, Agustina dejó en claro que ese tipo de acrobacias no son para ella. "Me parece fantástico, pero me muero. Yo me llego a colgar ahí y ya me descostillo de la risa de imaginarme", cerró.