Tristeza en el cine: murió una de las actrices más queridas de Hollywood a los 69 años
La integrante de una de las familias más célebres del espectáculo internacional falleció en su hogar a los 69 años.
Las hermanas compartieron pantalla a comienzos de la década de 1980 en la exitosa comedia cinematográfica Trading Places. / Instagram @tomatazos
El universo del cine internacional despide a una de las integrantes de una de las dinastías más respetadas de la industria audiovisual. La actriz Kelly Curtis, hija mayor de los legendarios Tony Curtis y Janet Leigh, falleció este sábado a los 69 años.
La noticia del deceso de la artista, nacida en Santa Mónica en 1956, fue comunicada de manera pública por su hermana menor, la ganadora del Oscar Jamie Lee Curtis, a través de un sentido mensaje en sus plataformas digitales. De acuerdo con lo expresado en el texto, la intérprete murió en su residencia privada, en un entorno rodeado de naturaleza y en absoluta tranquilidad.
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Las palabras elegidas por Jamie Lee reflejaron la inmensa complicidad que unía a las hermanas más allá de sus respectivas carreras profesionales. "Fue mi primera amiga y mi confidente de toda la vida. Era de una belleza impresionante y una actriz con mucho talento", manifestó conmovida en su cuenta oficial de Facebook.
Ambas llegaron a compartir el set de filmación en la recordada comedia Trading Places (1983), bajo la dirección de John Landis. Posteriormente, Kelly desarrolló su carrera liderando proyectos en el cine europeo, como la producción alemana Magic Sticks (1987) y el filme italiano The Devil's Daughter (1991), además de participar en series norteamericanas de la talla de Star Trek: Deep Space Nine y The Equalizer.
Las pasiones cotidianas de Kelly Curtis
Lejos del resplandor de las alfombras rojas, el homenaje sirvió para visibilizar las costumbres sencillas que definían el día a día de Kelly. Jamie Lee la recordó como una mujer apasionada por los viajes, la música, los juegos familiares, la recolección de tortugas y entretenimientos modernos como el Pokémon Go. Asimismo, detalló que estaba sumamente orgullosa de sus raíces danesas y de su ascendencia judía húngara.
Su generosidad y sus dotes culinarias le valieron un entrañable apodo familiar. "Kelly será recordada por su generosidad cariñosa, sus opiniones firmes, su curiosidad infinita, su estilo único y sus galletas de almendra en forma de media luna, espolvoreadas con azúcar en Navidad, que eran la razón de que su apodo fuera 'Tía Cookie'", rememoró la protagonista de Halloween.



