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Tras un año complicado, Flor Torrente volvió al teatro: "Me siento mejor"

En una distendida charla con MDZ, la actriz habló sobre su regreso a las tablas, su familia, su infancia, las canciones que escribe y no publica y algo más.

Flor Torrente volvió al teatro.

Flor Torrente volvió al teatro.

Agencia Coral

A casi un año de la repentina muerte de su papá, Flor Torrente volvió a subirse a un escenario. Su último trabajo en teatro fue Pequeños grandes momentos. “Fue un año complicado”, reconoce a MDZ y agrega: “me costó un poco volver a reconectar con mi trabajo, no con mi trabajo en general, sino con la parte expuesta”.

Hoy, protagoniza, junto a Sebastián Presta, la comedia Mi amiga y yo. “La verdad es que vi la obra, leí el guion y me pasó algo que no me pasaba hace tiempo. Eso hizo, en algún punto, que tenga ganas de volver a conectar con esto, porque nuestro trabajo tiene mucho de cuerpo y alma y si uno no está listo para exponerse en cuerpo y alma en determinados momentos, siempre es mejor guardarse. Y ahora que me siento mejor y que estoy lista, acá estoy, muy contenta, muy feliz”, expresa.

- En este mundo donde la exposición es constante, ¿cómo haces para mantener tu privacidad y un perfil bajo sin que esto te afecte en tu carrera?
- No lo sé. La verdad es una búsqueda constante. Yo siento que al haber nacido en algún punto en este medio, hay algo que uno entiende y es que esto es parte del trabajo. Y aprender a combinar esas cosas, ¿no? Cuando uno está energéticamente disponible para hacerlo, darle con todo y cuando uno siente que quizás es momento de estar un poquito más adentro, hacerlo. Es una búsqueda constante. Yo creo que es eso. Como la vida misma.

- Decís que naciste en el medio, ¿cuánto creés que eso motivó que hicieras una carrera en él?
- Seguro que en algún punto fue eso. Por un lado, mi madre siempre me dio muchas herramientas. Me abrió de posibilidades a probar un montón de cosas. Mi padre también. Fueron dos personas que ocuparon mucho tiempo de su vida en darme cosas a mí. Ya sean momentos, o actividades, o lo que sea. Y obviamente también el estar inmersa en teatros desde tan pequeña, en estudios de televisión, en programas, estar constantemente ahí en la lupa, siento que hace que el camino en algún punto se allane. Obviamente que uno puede seguir algo totalmente opuesto a lo de sus padres, pero mi madre siempre fue una mujer que me dio muchas herramientas creativas. Era chiquitita y me podía pasar horas dibujando, pintando o viendo películas. Y mi papá era una persona que me llevaba mucho al cine. Siempre fui muy curiosa. Y creo que mucho tiene que ver con esto, con la posibilidad de ver que hay muchas más cosas, que es un espacio infinito. Hay muchas posibilidades y muchas cosas que te abren y te dan una nueva impronta hacia un mundo que es totalmente desconocido. Como la lectura, el dibujo, la pintura, la actuación. Entonces sí, yo creo que sí. Volviendo a tu pregunta, fue muy influyente y claramente es lo que me gusta hacer. Si no, no podría hacerlo.

Flor Torrente

- Y hoy, ¿cómo influye tu familia en las decisiones que tomás, tanto en lo personal como en lo profesional?
- No creo que la palabra sea influir en este momento de la vida. Sí en herramientas y pensamientos e ideas, pero uno va construyéndose y va armando su propio ser y su propia idea de lo que quiere para su vida y a partir de eso va tomando decisiones. Obviamente es una familia y es un espacio donde siempre está abierto para la conversación y para poder compartir lo que nos sucede o el camino que vamos tomando. Pero siempre el espacio y la decisión es cien por ciento propia y personal.

- ¿Qué trabajo sentís que marcó un antes y un después en tu carrera?
- Fueron varios. Uno sería La casa de Bernarda Alba. Fue mi primera obra de teatro. No mi primera, porque hice otras antes, pero fue la primera significativa. No solo en lo emocional, sino en lo profesional. Fue en un espacio comercial donde podía expresar mi forma de ver el arte y donde era muy visible. Entonces fue un desafío muy grande. Luego otro momento muy importante fue la obra en el San Martín de (Jean-Paul) Sartre. Era uno de mis sueños poder trabajar físicamente en el San Martín porque había trabajado en otros teatros que están dentro de la colectividad del Teatro San Martín, pero no en el San Martín en sí. También haber trabajado en España y haber protagonizado la película Cuando dejes de quererme con Eduardo Blanco.

- ¿Te arrepentís de alguna de las decisiones que has tomado?
- Para mí todas las decisiones están bien. En algún punto uno las toma porque siente que es lo correcto y es el camino a seguir. Obvio que te podés equivocar, pero no siento que sea la palabra equivocar tampoco. Siento que te podés correr un poco del foco, pero eso no quiere decir que no te sume en algún aspecto de tu vida. Me parece que todo es conectar puntos hacia donde vos querés ir, en el aspecto que sea. Y creo que si uno hace las cosas con respeto, con amor y con responsabilidad, nada puede salir mal.

- Noto que de todo aprendés algo y buscás verle el lado bueno a las cosas. ¿Qué aprendizaje te llevás de la obra que estás haciendo?
- Bueno, es muy particular. Porque una de las cosas por las cuales elegí hacer esta obra es porque yo, desde que tengo uso de razón, tomo clases de canto, estudio música, me dedico internamente y externamente a eso y hace muchísimos, muchísimos años que escribo canciones que nunca saco y están guardadas en un disco externo, en un pendrive, en la nube. Están perdidas en algún lugar y nunca salen a la luz. Y un poco lo que tiene este personaje es que escribe canciones que nunca saca y cuando termina la obra lo hace. Entonces sentí que también era una manera de co-crear mi realidad y hacerlo todos los días haciendo una cosa que amo, que es teatro.

- ¿Y qué estás esperando para sacar esas canciones a la luz?
- Es algo que me pregunto. Creo que tiene que ver con mi perfeccionismo y con mi exigencia, la cual trabajo todos los días porque nada es perfecto y todo es perfecto a la vez y siempre es el momento perfecto para hacer las cosas. Deseo e intenciono que sea este año.

Mi amiga y yo
Sebastián Presta y Flor Torrente en "Mi amiga y yo".

Sebastián Presta y Flor Torrente en "Mi amiga y yo".

- ¿Cómo es trabajar con Sebastián Presta?
- La verdad es que él es muy bueno, es muy divertido. Fue muy lindo y muy placentero todo el proceso creativo de la obra, si bien fue muy, muy, muy corto. Laburar con Sebas, con Sabrina Lara, con Rodrigo Raffetto, con la dirección de Diego Reinhold… fue como un desafío muy grande y muy lindo donde pude jugar y explorar un montón de cosas y la verdad es que está buenísimo. Y lo importante, yo siempre digo lo mismo, es pasarla bien haciendo lo que uno hace porque en definitiva eso trasciende y eso hace que la gente lo disfrute y que tenga ganas de verlo. La mejor publicidad que podemos llegar a tener es el boca en boca y eso está sucediendo y es espectacular como la gente se hace notar y se hace escuchar en la función, que no siempre pasa. Cuando uno a veces hace determinadas obras de teatro a la gente le da pudor reírse y pasa algo, lo voy a llevar a un extremo, como cuando Shakespeare hacía sus obras que la gente era muy participativa y esto tiene algo de eso. La gente se hace escuchar y está muy atenta y pasan cosas y hacen “¡uh! ¡no! ¡ah!” y es muy interesante eso. Es muy divertido y es muy lindo para la persona que está arriba del escenario porque eso te potencia y te hace entender que las personas están conectadas con vos y eso catapulta cualquier cosa.

- El público está buscando eso, ¿no? Reírse y desenchufarse un rato…
- Totalmente y está buenísimo Y quiero aprovechar este momento para decirle a la gente: ríanse, háganlo, disfrútenlo y exprésenlo… porque para nosotros arriba del escenario es hermoso escucharlos. Obviamente no si te pones a hablar por teléfono, eso no. Pero digo, escuchar al público conectado es muy placentero. Para mí, el concepto del teatro es una comunión entre todas las personas que estamos en ese espacio. No es solamente nosotros que estamos trabajando arriba del escenario y conectando. Cuando somos muchas personas conectadas con lo que está sucediendo suceden cosas mágicas. Y eso es lo que más me gusta del teatro.

- La última, y para pensar un poco. ¿Qué pregunta nunca te hicieron en una entrevista y que te encantaría que te hicieran?
- ¡Wow! Me encanta esta pregunta. A ver, déjame pensar. En la parte profesional lo que me gustaría que me preguntaran es, quizás, cosas más en profundidad acerca de los personajes. Pero algo más amplio y abierto, aunque tiene que ver con el arte, es por qué me gusta el arte. Esa creo que sería la pregunta.

- ¿Y cuál sería la respuesta?
- La estoy pensando ahora, porque no lo había pensado nunca. Pero me gusta porque el arte es un espacio donde uno puede expresarse sin límites, sin etiquetas, sin fronteras, sin ningún tipo de obstrucción y es libre. Y aguante la libertad (risas). Aclaro, no estoy haciéndolo con ninguna connotación política.

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Mi amiga y yo

Embed - Flor Torrente y Sebastián Presta en "Mi amiga y yo"

Viernes y sábados, a las 21, en el Teatro Astros (Av. Corrientes 746, Buenos Aires). Entradas en Entrada Uno.