Netflix tiene la serie que inspiró a Succession: un documental de solo 4 episodios
Un documental atrapante sobre poder, familia y traiciones que convierte la vida real en un thriller digno de maratón.
Netflix cuenta con un impresionante catálogo de series y películas, pero dentro de su oferta de contenido también ofrece muchos documentales. Historias reales, con personajes que parecen salidos de una ficción, pero que en realidad existen.
Una de las últimas apuestas de la plataforma fue el estreno de Dinastía: Los Murdoch, la docuserie que transformó una disputa familiar en un verdadero thriller, que cuenta lo que en verdad sucedió.
Estrenada hace pocas semanas en Netflix, el documental de 4 episodios cuenta con el respaldo de la reconocida director y productora Liz Garbus, conocida por títulos como What Happened, Miss Simone? (2015) y Lost Girls (Chicas perdidas, 2020). Desde su lanzamiento, rápidamente se posicionó entre lo más visto y generó conversación tanto en medios como en redes, sobre todo por su acceso a documentos y material inédito.
¿De qué trata el aclamado documental de Netflix?
A lo largo de sus 4 episodios, esta realización ofrece una radiografía del imperio mediático de Rupert Murdoch y la feroz batalla sucesoria entre sus hijos, James, Lachlan y Elisabeth.
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Esta película de Netflix es un enredo total
La serie profundiza en esa guerra interna, siguiendo a cada uno de los miembros de la familia a través de archivos, testimonios y reconstrucciones. El relato muestra cómo las tensiones familiares fueron escalando hasta convertirse en un conflicto multimillonario. Lejos de ser una pelea por dinero, se trata de una disputa por poder, influencia y legado.
Lo interesante de este documental es que logra mantener un tono de suspenso constante, casi como si se tratara de una ficción. Cada episodio funciona como una pieza de un rompecabezas que se va armando de a poco, revelando secretos, decisiones polémicas y momentos clave que marcaron el destino de esta familia. Además, el uso de correos electrónicos, mensajes y documentos reales le da una sensación de acceso privilegiado que engancha desde el primer minuto.
Para crear este documental, la directora Liz Garbus se apoyó fuertemente en el artículo Growing Up Murdoch del periodista McKay Coppins, publicado en abril del año pasado en la revista The Atlantic. Coppins accedió a una serie de entrevistas con James Murdoch y su esposa Kathryn, donde reveló varios detalles de la rivalidad con su hermano Lachlan, el conflicto con su padre Rupert y el funcionamiento interno de Fox News.
Un imperio que empezó con un diario (y terminó dominando el mundo)
La historia de la familia Murdoch tiene su origen en Australia, con Keith Murdoch, un influyente periodista que ya tenía peso dentro del mundo de los medios a comienzos del siglo XX. Sin embargo, el verdadero punto de partida del imperio llega en 1952, cuando su hijo, Rupert Murdoch, hereda un pequeño diario local en Adelaide. A partir de ahí, comienza una expansión ambiciosa que cambiaría para siempre el mapa de la comunicación global.
Durante las décadas siguientes, Murdoch amplió su negocio primero en Australia y luego en el Reino Unido, donde adquirió tabloides como The Sun. Pero el gran salto se da con su desembarco en Estados Unidos, donde construye un conglomerado multimedia que incluye prensa, cine y televisión, convirtiendo a su compañía en una de las más influyentes del mundo.
Con el crecimiento del imperio, la familia dejó de ser solo propietaria de medios para convertirse en un actor central del poder global. Su influencia en la política, la opinión pública y la cultura hizo que los Murdoch adquirieran un perfil mediático propio, donde sus decisiones, y también sus conflictos internos, pasaron a ser parte de la agenda pública.
De hecho, la serie Succession de HBO, basa buena parte de su historia central en la familia Murdoch, de ahí todas las similitudes con la exitosa ficción de cuatro temporadas.
Dinastía: Los Murdoch es de esos documentales que resultan tan atrapantes que se consumen casi como si se tratara de una serie de ficción. Tiene drama, tensión y personajes complejos que no necesitan guion porque su propia historia ya es lo suficientemente intensa. Si te gustan las historias de poder, los conflictos familiares y los secretos detrás de grandes imperios, esta es una opción ideal para maratonear en Netflix.


