Luciano Castro fue catalogado como mentiroso: el análisis de un experto sobre el engaño a Griselda Siciliani
Un especialista en gestos analizó la entrevista de Luciano Castro y detectó señales corporales que contradicen sus palabras sobre el noviazgo.
Los gestos que mandaron al frente a Luciano Castro. / Captura de televisión
El descargo público de Luciano Castro desde la Costa Atlántica no logró engañar a todos. Aunque el actor se mostró vulnerable y arrepentido al engañar a Griselda Siciliani, un análisis detallado de sus gestos reveló una grieta en su discurso.
El perito judicial en comunicación no verbal, Hugo Lescano, examinó las imágenes en el programa Puro Show y fue lapidario al detectar una contradicción física que pone en duda la estabilidad real de la pareja más buscada del momento.
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El movimiento involuntario que delató la inseguridad de Luciano Castro
La lupa del experto se posó sobre un instante específico: cuando el cronista consultó si el vínculo sentimental estaba en riesgo tras los últimos escándalos. Castro negó cualquier peligro, pero su cuerpo dijo lo contrario: “Luciano dijo una sola mentira, pero muy potente, lo dijo con su hombro”.
Según el perito, mientras el actor enfatizaba que la relación seguía firme "porque es así", su hombro izquierdo se elevó de forma espontánea, un signo clásico de falta de convicción en lo que se está declarando verbalmente.
Para profundizar en la desconfianza, el especialista señaló otro rasgo facial que apareció durante la charla: una mueca que carecía de alegría genuina. “Se llama unidad 13. Sonrisa por compromiso”, precisó Lescano al describir el gesto técnico de Luciano Castro.
Este tipo de expresiones suelen aparecer cuando el interlocutor intenta suavizar un momento tenso o proyectar una imagen de control que no siente internamente, reforzando la teoría de que el noviazgo con la protagonista de Envidiosa no está tan blindado como él pretende mostrar.
A pesar de haber detectado este "desliz" gestual, el analista no descartó la veracidad del dolor que atraviesa el galán. Lescano observó que la frente de Luciano se fruncía de manera constante, una señal inequívoca de malestar emocional real: “Realmente está angustiado sobre el tema”.




