La telonera de Ricky Martin en Córdoba confesó que la pasó muy mal: "No me lo esperaba"
Conocé la historia oculta detrás del show que consagró a la joven artista frente a miles de cordobeses en la previa de Ricky Martin.
Valentina Márquez deslumbró en el Kempes, aunque minutos antes su salud estuvo en serio riesgo. / Archivo
Lo que para todos fue una noche de gloria y brillo, para Valentina Márquez fue un verdadero calvario que casi termina en tragedia antes de empezar. La hija del Loro Márquez rompió el silencio y confesó que, minutos antes de telonear a Ricky Martin en el mítico estadio Mario Alberto Kempes, su cuerpo dijo basta.
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El escándalo puertas adentro fue tal que debió intervenir una ambulancia de urgencia. ¡Los detalles de una previa "moribunda" que nadie conocía!
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El ataque de nervios que casi arruina todo
Nadie se imaginaba que, mientras el estadio Kempes vibraba esperando al astro puertorriqueño, la encargada de abrir el show estaba atravesando un infierno personal. En una entrevista exclusiva con Cuarteteando, Valentina lanzó todos los detalles de lo que vivió aquel 12 de abril.
“No me lo olvido más por lo mal que la pasé antes”, disparó la joven, relatando que desde las 16 horas quedó postrada por un dolor de panza incontrolable.
La situación fue escalando hasta volverse un escándalo de salud para su entorno: “Llamaron a emergencias porque ya realmente estaba pálida, me vieron mal”, recordó con total sinceridad. Con una "bola de nervios" en el estómago que nunca antes había sentido, Márquez se preparó para salir a escena sintiéndose, según sus propias palabras, “medio moribunda”.
Sin embargo, lo que ocurrió después roza lo místico. A pesar de haber necesitado asistencia médica y estar al límite de sus fuerzas, el contacto con las tablas operó una transformación inmediata. “Toqué el escenario, se me pasó todo. Te juro, nunca me había pasado algo así”, aseguró Valentina, todavía asombrada por cómo la adrenalina borró el malestar de un plumazo.
Lejos de ser una noche para el olvido, terminó siendo la mejor de su vida profesional. La respuesta de la marea humana en el estadio fue, en sus términos, “tope de gama”, un reconocimiento que no esperaba "ni a palo". Así, Valentina Márquez demostró que, aunque el cuerpo pase factura ante los grandes desafíos, el ADN cuartetero y la pasión por el escenario son la mejor medicina frente a cualquier crisis.



