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Eduardo Feinmann se disculpó con el pueblo mexicano, pero apuntó a Claudia Sheinbaum como "socia de narcos"

Calificado como "pseudoperiodista", el conductor ofreció disculpas. Sin embargo, en su descargo también lanzó una dura crítica política contra la jefa de Estado.

El cruce sigue escalando con más declaraciones.

El cruce sigue escalando con más declaraciones.

Archivo MDZ

Eduardo Feinmann y la presidente de México, Claudia Sheinbaum, protagonizaron un duro intercambio de declaraciones que tomaron escala global. El hecho detonó a raíz de las polémicas declaraciones por parte del periodista sobre los mexicanos, expresando su "odio" hacia los mismos.

Por su parte, la mandataria utilizó el espacio oficial para apuntar contra el conductor de A24, y entre sus expresiones, lo tildó de "pseudoperiodista" y "aliado de la derecha mexicana".

Crítica de Sheinbaum desde el Palacio Nacional

Con el video de fondo llegó al pueblo mexicano y la frase por parte del abogado "detesto a los mexicanos con mi alma", la mandataria fundamentó su discurso y trajo a la memoria lo sucedido tras el último partido entre México e Inglaterra.

Sheinbaum tachó la declaración de "indignante" y aprovechó para vincular al comunicador con el empresario Ricardo Salinas Pliego (mencionando el concurso mercantil de su televisora) y con la oposición de su país.

Para ilustrar su punto, la mandataria apeló a una fórmula lógica: "Si este periodista odia a los mexicanos y la derecha mexicana quiere a este periodista, pues la derecha mexicana odia al pueblo de México, es transitividad directa".

Además, Sheinbaum recordó y desmintió una versión difundida previamente por Feinmann, quien había sugerido que la selección de Ecuador perdió contra México en el Mundial debido a amenazas del crimen organizado.

El pedido de disculpas

Tras la exposición, Feinmann utilizó el espacio televisivo para hacer su respectivo descargo. En primer lugar, expresó "no ser xenofóbico" y se disculpó "con el corazón en la mano", aclarando que los mexicanos, tenían razones para enojarse.

El periodista argumentó que sus dichos se daban en un contexto de debate deportivo: "Los mexicanos en el fútbol son tan pasionales como los argentinos en el fútbol. No estuvo dirigido contra el pueblo mexicano, de ninguna manera".

"Cuando las palabras de uno lastiman a personas que nunca fueron el destinatario del mensaje, me parece que corresponde aclararlo. Y lo hago de corazón. (...) Es un país con una historia tan extraordinaria, con una cultura admirada por todo el mundo, con un pueblo orgulloso de sus raíces", cerró.

El contrataque

Sin embargo, el tono cambió rápidamente al dirigirse a la presidente. Lejos de retroceder, el periodista redobló la apuesta y utilizó la misma regla de "transitividad directa" que había esgrimido la mandataria para asociarla con regímenes autoritarios de la región.

Feinmann expresó estar "orgulloso" de estar en la vereda de enfrente de un gobierno "populista, socialista del siglo XXI": "Como A es igual a B y B es igual a C, A es igual a C. Usted es aliada de los peores del planeta: Chávez, Maduro, Castro, Díaz-Canel... Usted es igual a esos dictadores".

Finalmente, el abogado minimizó su propia figura frente a las responsabilidades de un Jefe de Estado y cerró su editorial con una durísima acusación sobre la situación de seguridad y violencia institucional en México: "Ocúpese de las cosas importantes, señora. En principio, tratar de no ser socia de los narcotraficantes de su país. Y no ser socia de los principales narcos del mundo".