Chiche Gelblung y la foto prohibida que desató su eterna pelea con Mirtha Legrand
Tras la partida del icónico periodista a los 82 años en el Sanatorio Mater Dei, se revive el histórico cruce con la diva de los almuerzos.
“Nunca tuve nada contra usted, señora”, le dijo Gelblung a Legrand en 2006.
Montaje MDZEl fallecimiento de Samuel "Chiche" Gelblung a los 82 años en el Sanatorio Mater Dei —donde casualmente también se encuentra internada la diva de los almuerzos por un cuadro de salud— marca el fin de una era en el periodismo y la televisión argentina. A lo largo de sus más de cinco décadas de trayectoria, el conductor protagonizó memorables enfrentamientos mediáticos, siendo el más duradero y emblemático el que mantuvo con Mirtha Legrand.
La foto veraniega de 1981 que detonó el conflicto
La rivalidad entre ambas figuras se remonta a 1981, cuando Gelblung se desempeñaba como director de la revista Gente. En plena temporada estival, la publicación lanzó una edición con una fotografía captada sin autorización en las playas de Mar del Plata, donde se veía a Mirtha Legrand tomando sol junto a su esposo, el productor Daniel Tinayre.
La divulgación de esa imagen provocó una profunda indignación en la conductora, quien consideró el hecho como una invasión inadmisible a su intimidad. Aquel episodio quebró la relación de manera inmediata y marcó el inicio de una distancia que se prolongaría durante décadas en la farándula nacional.
El video del "carajo, mierda" y la reconciliación en los Martín Fierro
Años más tarde, la tensión escaló nuevamente a través de la pantalla chica. Durante la década de 1990, desde la conducción de su recordado programa Memoria por Canal 9, Gelblung puso al aire un video de archivo sin editar donde se observaba a la diva enfurecida durante una pausa de Almorzando con Mirtha Legrand, pronunciando su célebre e histórica frase: “¡carajo, mierda!”. La emisión del material reactivó el cruce de declaraciones picantes entre ambos desde sus respectivos espacios.
El esperado reencuentro público ocurrió en junio de 2005, durante la entrega de los Premios Martín Fierro conducida por la propia Legrand junto a Dady Brieva. Al momento de entregarle el galardón al periodista, la diva lanzó entre risas y con ironía: “Las vueltas de la vida: al que siempre habló mal de mí le tengo que entregar un premio”.
Sin buscar la polémica, Gelblung optó por una respuesta conciliadora que aflojó las tiranteces del pasado frente a todo el auditorio: “Nunca tuve nada contra usted, señora”. Con el paso del tiempo, el enfrentamiento se transformó en un clásico del espectáculo argentino que terminó sellando el respeto mutuo entre dos gigantes del archivo televisivo.

