Leonel García, exintegrante de Sin Bandera, llega a Buenos Aires como solista: "Va a ser un show muy intenso, muy cercano"
Algunas canciones pueden marcar una era y, gracias a ello, trascender generaciones. Sin dudas, esto es lo que logró Leonel García, al componer varios de los grandes éxitos de la música en habla hispana de los 2000, que todavía suenan o son recordadas. El compositor mexicano, que supo conformar el dúo Sin Bandera junto a Noel Schajris, llegó a la cima de los ránkings internacionales con temas como “Que lloro”, “Entra en mi vida”, “Mientes tan bien”, así como otros de su autoría en las voces de artistas consagrados; tal es el caso de “Hasta la Raíz”, de Natalia Lafourcade, “Me Dediqué a Perderte”, interpretada por Alejandro Fernández.
En 2008, cuando Sin Bandera se separó, tras un fugaz y aclamado paso por la industria musical latina, Leonel sintió la necesidad de explorar y encontrar su propio sonido, escribir sus propias letras e interpretarlas con su propia voz. Entonces, se lanzó como solista bajo el nombre artístico de León Polar. Ese fue el inicio de una extensa carrera en solitario, con la sensibilidad, la ternura y el deseo del crecimiento artístico como hilo conductor.
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Ahora, con treinta años de carrera musical, el artista cuatro veces ganador de los premios Latin Grammys regresa a la Argentina-esta vez como solista- para presentar su último álbum de estudio “Pausa” (2024) y contar con la música su historia. El centro cultural La Trastienda (Balcarce 460, CABA) recibirá a Leonel García por primera vez como solista en nuestro país, en el marco de su gira internacional “Pausa Tour Trío”. El intérprete de “Suficiente” actuará con su “power trío” en dos fechas en la Ciudad de Buenos Aires: el sábado 24 de mayo (con localidades agotadas) y el domingo 25 (entradas a la venta a través de tuentrada.com).
De cara a sus shows en Buenos Aires, MDZ tuvo el placer de hablar con Leonel García sobre las joyitas de su primera presentación como solista en el país sudamericano al que, asegura, quería venir hace tiempo para compartir su arte.
- ¿Cómo te preparás para tu regreso a la Argentina, esta vez, como solista?
- La verdad estoy muy feliz porque llevo mucho tiempo esperando esto. Hemos querido ir antes y, por alguna u otra razón, no lo habíamos podido lograr. A veces, la vida actúa de maneras extrañas porque es un público al que le tengo un cariño excepcional; es gente que nos ha dado muchísimo cariño desde hace mucho tiempo.
Pero mi carrera como solista es otra cosa, es otro animal diferente, y es muy interesante poder comenzar una relación ahora desde este lugar. Es realmente bastante diferente lo que hago yo solo, entonces, tal vez, por eso, la vida me hizo esperar tanto para volver; tal vez tenía que hacer otras cosas, o seguir tocando solo por más tiempo.
Creo en los procesos y creo que este proceso- que ha sido largo y en algunos momentos desesperante el no poder volver a tocar allá solo- por fin está llegando a su fin. Por fin está llegando el momento de ver de nuevo cara a cara a la gente que tanto quiero, y a la gente que nunca me ha visto también, que me van a ir a escuchar por la música que hago solo, que es otro público inclusive.
En México llevo mucho tiempo tocando solo y me he dado cuenta que realmente es una carrera distinta. Es como ser dos artistas diferentes, tener dos públicos diferentes, y muchas de estas personas no se comparten en los proyectos, no les gustan los dos. Entonces es interesante volver allá. Muy, muy feliz.
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- De alguna forma, con Sin Bandera en su momento, te ganaste al público argentino. Si bien sus canciones sonaban en todos lados, al ser Noel Schajris argentino, tenías cierta cercanía con el público local. Ahora, como vos decís, te tenés que ganar al público de otra forma. ¿Cómo creés que te van a recibir en este regreso como solista?
- Yo creo que me van a recibir, primero, como cuando llega un amigo tarde a la fiesta y le dices: “¡Vaya, por fin viniste! Te estábamos esperando”. Hay algunas personas que están en esa energía, y creo que va a ser muy bonito descubrirnos así. Supongo que será como cuando dejaste de ver a un exnovio mucho tiempo y luego te lo encuentras diez años después y lo vuelves a descubrir, a reconocer, porque es otra persona, ha cambiado. Ahora estoy más grande -no me gusta decir viejo porque luego me regañan- y eso se nota en todo lo que haces: en tu música, en tu sonido, en la forma en que te paras en un escenario, en lo que dicen tus canciones, en las letras, porque estás narrando de repente otro tipo de cosas.
Sin duda, mi temática siempre va a ser la cuestión humana, la cuestión de las relaciones; eso es lo mío. Pero, eso va evolucionando con el tiempo, en tus palabras, en los conceptos que tienes de las cosas; todo va cambiando. Por eso, va a ser muy bonito también encontrarme con gente que me conoce desde hace 27 años, que, en ese momento, eran chicos de 15, de 17 hasta de 20 años y ahora son señores, señoras, con hijos que han crecido, también, escuchando juntos música y, algunos, mi música.
Es muy bonito este tipo de procesos de crecimiento. Yo creo en eso, en que tu público te va acompañando y tú, por lo tanto, tienes que ir creciendo como ser humano en tu edad, para que la música que vayas haciendo se vaya ajustando a las diferentes etapas del público que va creciendo contigo.
- ¿Cómo han cambiado tus canciones, tus letras, tus melodías en este tiempo como solista? ¿En qué punto crees que ha madurado tu arte, tu música?
- Creo que la palabra ‘madurar’ es muy interesante, porque muchas veces significa echar a perder; otras, hacerse más oscuro; otras, hacerse más profundo; en otras, es hacerse más ligero. Curiosamente madurar tiene muchas características. En mi caso, particularmente, creo que sí me he vuelto una persona que trata de ser más directa en lo que está diciendo, también en mi música. Busco que el mensaje llegue más claro; no por eso tratar de que pierda lo artístico, pero que sea un mensaje claro, porque así me he vuelto yo: un poco más claro. Imagínate, era mucho más rebuscado de lo que soy ahora.
Además, creo que la influencia musical de otros géneros en mi trabajo solista es muy notoria desde que empecé. El folk, el country, ciertas cosas del rock, del soul… hay mucho de esto en mi trabajo solista. Y esto influye mucho en el tipo de canciones que hago, inclusive en las temáticas de las canciones, porque como que, a su vez, los géneros tienen ciertas temáticas y cierta manera de abordar los temas. Entonces, mi música se parece un poco en temática a estos géneros en su idioma original. De repente oigo mucha música country en inglés, oigo folk en inglés, oigo rock y también leo las letras; y me gusta mucho como calza el tipo de sonidos de estos géneros con lo que están diciendo.
Entonces, digamos que, en español, yo reproduzco un poco esos mismos temas en lo que hago. Ha sido muy bonito aprender de todos estos géneros y, de algún modo, que se terminen de filtrar a través de lo que ha sido mi experiencia como latino, como mexicano, que no dejo de tener en la sangre lo que escuché de niño, ya sea el ranchero o los boleros. Entonces, son estos géneros, pero ya filtrados a través de tu propia experiencia, de lo que tú fuiste y aprendiste de niño y el resultado es esta loquera que es mi música. Hay que arriesgarse, creo.
- En Pausa, el álbum que presentarás en Buenos Aires en mayo y que fue premiado con un Latin Grammy, tenés colaboraciones con artistas como Carín León, con el que justamente experimentás otros géneros musicales. ¿Te gustaría experimentar con otros géneros más allá de los que abordaste en tu último álbum?
- Trato de ser real, honesto en lo que estoy haciendo. Por ejemplo, a Carín le dije: “Mira, no es una canción de regional; es más como una canción de country, es una canción más parecida a Garth Brooks o a otros artistas de country que a algo de regional mexicano”. Pero sabía que a él también le gustaba. Entonces, me atreví a proponérsela y por fortuna dijo: “Sí. Me gusta mucho. Es algo que yo escucho, además, aunque no sea necesariamente lo que yo hago”. Aunque también él coquetea en algunas cosas con el soul, con el R&B y con el country en su propia música. Entonces, sacarlo un poco de lo suyo y también yo salirme un poco de lo mío, es algo que me parece justo siempre cuando hago una colaboración.
Pero no puedo, o me cuesta mucho trabajo insertarme completamente en un género que no conozco; no me siento sincero. Siento que estoy como subiéndome a la ola de una moda que hay y por lo tanto yo también lo tengo que hacer. Nunca he estado a gusto con esa idea porque creo que uno como músico también es algo y tienes que respetar ese algo que eres, ese lugar a donde has llegado, en lo que te has convertido, porque la vida te ha hecho eso. Y respetar eso y cuidar eso también es muy importante para ti como artista. Entonces, aunque me gusten otros géneros y los disfrute escucharlos, no necesariamente los voy a ir a hacer. Trato de cuidar que mi música tenga un sonido y un estilo muy particular, y que la gente, cuando baje un disco mío, cuando lo escuchen en una plataforma de streaming, sepa lo que va a encontrar, que no diga: “Ay, a ver, ¿ahora qué va a tocar? Si va a tocar cumbia, o salsa, o reggaetón”. A mí me gustaría que digan: “Es el sonido de Leo y así suena Leo”.
Me parece que es importante porque a mí me gusta también lo mismo con mis artistas. De algún modo es como ir con un amigo a comer y ya sabes cómo va a ser él. No es como que de repente un día es un tipo súper gruñón que maltrata a la gente y al día siguiente es un tipo de humor negro. No, siempre es igual, ya sabes cómo es. Y no por eso deja de ser interesante, y no por eso deja de crecer, o de evolucionar, o de ser tu amigo. Simplemente tiene una personalidad y por eso lo quieres. Me parece que con los artistas es muy parecido. La gente quiere al artista porque tiene una personalidad y eso he tratado de hacer. Así que, bueno, seguimos en ese intento.
- En mayo, vas a tocar en La Trastienda, un espacio íntimo ideal para conectar justamente con las personas que te van a ver después de tanto tiempo. ¿Qué detalles podés adelantarnos de los shows?
- Sí, la verdad que va a ser muy emocionante. He pensado que vamos a ir con lo que se llama en la industria una power band, que es como una banda pequeña, que tiene la base rítmica. En algún momento pensamos en ir con un formato completamente acústico, pero pensamos que para Argentina estaría muy lindo ir un poco más “punch”. Entonces vamos a ir con batería, bajo, piano y yo con la guitarra. Es una pequeña power band para que, si es una balada muy íntima, una cosa muy acústica, se pueda hacer, pero si necesitamos rockear un poco, también se le puede dar a la gente esa sensación del rock. En algunos momentos, algunas canciones necesitan esa fuerza en mi show.
Va a ser un recorrido muy bonito, que nunca he podido hacer allá, así que me encanta ir a cantarles canciones de todos los discos que he hecho como solista, desde León Polar, que fue mi primer intento de hacer algo como solista, hace ya muchos años.
Creo que va a ser como dijiste, porque el lugar lo permite, además, muy íntimo, y la intimidad te permite intensidad. Entonces creo que va a ser muy intenso, va a ser muy cercano; creo que se va a prestar para los detalles, para un show de texturas, de silencios, de espacios. Además de que me gusta hablar mucho, prepárense porque es la primera vez que nos vemos, así que tienen que saber de mí. Les voy a contar un poco de las canciones, alguna anécdota que por ahí se me ocurra.
Me gusta la intimidad, me gusta realmente que se generen estos momentos donde se suspende todo y se queda todo detenido, y creo que lo vamos a disfrutar, porque creo que el público, la gente en Argentina, tiene esta capacidad de escuchar, de involucrarse, de ponerle el corazón a lo que está viendo, y eso va a generar una noche muy eléctrica. Me parece que va a ser muy eléctrico ir a Buenos Aires.
- Y acá hacemos “pogo” por todo. Saltamos y cantamos con energía hasta una balada.
- Sí, son maravillosos. Yo creo que el público argentino no tiene equivalente en ningún lado. Entonces siempre te emocionas cuando te dicen “vamos a ir a Argentina”. Ya es un show de por sí; como artista, es un espectáculo ver a la gente ahí disfrutando. Vamos a reconectar y a comenzar una relación nueva, ya por fin en persona. Es como si ahora hubiéramos tenido una relación en línea, y por primera vez vamos a tener una cita, ya en persona, así que es muy emocionante ver si esa electricidad, esa magia pueden crecer y convertirse en algo todavía mucho más grande.
- ¿Habrá invitados en alguna de las dos fechas?
- Pues hemos pensado en eso. Todavía no te puedo decir, porque no estoy seguro si lo lograremos. Hay por ahí un par de ideas y trabajaremos en ello, pero también depende, ya sabes, de agendas, calendarios y demás.