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El incómodo momento que vivieron Rodrigo Lussich y Adrián Pallares en pleno vivo con Pamela David

La dupla de conductores pasó un desagradable momento durante la transmisión en vivo de Desayuno Americano, situación provocada por la mismísima presentadora.

Este jueves en Desayuno Americano (América TV), contaron con la visita al estudio de Rodrigo Lussich y Adrián Pallares que desde el lunes 10 de febrero conducirán el clásico ciclo de chimentos Intrusos (América TV) en su 25º aniversario. En el marco de esta entrevista el dúo pasó un amargo momento provocado por una oportuna situación que Pamela David supo sostener con maestría por unos minutos.

En medio de una conversación en la que los periodistas de espectáculos relataron un recuerdo sobre la pequeña pelea con Bruno Lábaque, primer marido de Pamela David y padre de su hijo mayor, en el que contaron que participaron tres personas famosas que querían golpear a Rodrigo Lussich por haber difundido cierta información,  la presentadora los sorprendió con una  inesperada actitud que los dejó casi mudos por unos instantes al transformar por completo su rostro apenas nombraron a su exmarido, generando un clima de tensión impensado.

"Me parece de mal gusto... Re desubicado", comenzó diciendo Pamela David mientras Adrián Pallares intentaba desentramar la anécdota refiriendo que tenía un final feliz, ya que había observado la seriedad y percibido el inesperado malestar de la conductora.

El incómodo momento que pasaron Lussich y Pallares en Desayuno Americano

"¿La estás pasando mal?", le preguntó casi pálido Rodrigo Lussich que no acreditaba lo que estaba pasando mientras se encontraban al aire, por lo que Adrián Pallares hacía lo posible por dar un volantazo a la incómoda situación que se había gestado en segundos. "Es que está todo mal con Bruno hoy", continuó la conductora sosteniendo la broma, ya la actitud de ambos conductores incautos se notaba por de más preocupada por el lugar en el que se habían metido.

La situación viró rotundamente cuando Pamela David aflojó su estado de tensión soltando una carcajada burlona, develando así que todo se trataba de una broma. El panel completo explotó de risa junto a los conductores que por fin respiraban con profundo alivio.