Mauricio Dayub sobre "El amateur, segunda vuelta": "Es un espectáculo altamente inspirador"
27 años. Este 19 de agosto se cumplen 27 años del estreno de El amateur, la obra que escribió Mauricio Dayub y a la que no le tenía fe, algo muy paradójico para lo que representa la historia de este espectáculo: El Pájaro y Lopecito, sus protagonistas, logran encontrar un objetivo común y arriesgan todo lo que tienen para lograrlo. Juntos producen un milagro: que el sueño de uno se transforme en el sueño del otro. Quién iba a decir que casi treinta años después de su debut seguiría llenando salas en todo el país.
Y es que El amateur tiene ese ingrediente que toca la fibra más íntima del espectador. "Imposible que no haga eco en alguna veta de cada corazón", manifiesta una de las personas que la vio.
La obra es protagonizada por Mauricio Dayub y Gustavo Luppi y cuenta con la dirección de Luis Romero; la música de Jaime Roos; la escenografía a cargo de Graciela Galán; y la supervisión autoral de Mauricio Kartun.
Mendoza recibirá a Dayub y Luppi con El amateur, segunda vuelta. Esta es la primera vez que Mauricio trae este espectáculo a la provincia. Será este sábado 24 de agosto a las 21 h en el Teatro Mendoza (San Juan 1427. Ciudad) que los mendocinos podrán disfrutar de esta emocionante propuesta.
Las entradas ya están a la venta. Las mismas van desde los $21.000 a los $22.500, según la ubicación elegida en la sala, y se consiguen en la página EntradaWeb. Asimismo, es importante saber que a estos valores se les debe sumar el Servicio Venta Internet de la página.
Mauricio Dayub habló con MDZ Show sobre El amateur y contó cómo nació esta historia que sigue conquistando a cada espectador y datos inéditos de la obra.
- La última vez que viniste a Mendoza fue con El Equilibrista y ahora volvés con El amateur, que lo presentás por primera vez en la provincia. ¿Cuáles son tus expectativas?
- Muchísimas, porque ya vengo comprobando lo que pasa con El amateur en distintas ciudades. Venimos de hacer en el Festival Internacional del MERCOSUR, nos dieron el premio a la mejor obra del festival. La hicimos en Miami, estamos recorriendo ciudades de Argentina, todos los jueves estamos en cartelera en Buenos Aires y todas las noches se produce algo que a mí me llena de orgullo porque lo que se produce es exactamente lo que motivó esta nueva versión de El amateur.
- ¿Qué tiene esta nueva versión?
- Es un espectáculo altamente inspirador. Es el resultado de un logro individual que nos permite vislumbrar el logro colectivo. Es un espectáculo a través del cual se produce algo extraordinario, una especie de "milagro" que no se está pudiendo producir en la realidad y que fue lo que me llevó a mí a hacer esta nueva versión para trasladarle esto a los espectadores. Es un espectáculo donde el sueño de uno se transforma en el sueño del otro. Estamos como muy divididos y con mucha desconfianza respecto del otro y eso hace que nos cueste lograr nuestros objetivos y que tampoco se lo dejemos lograr a los demás. Estamos como en una especie de "stand by" y, en ese sentido, El amateur te empuja a creer y lo que más me gusta es que los personajes que logran esto, son los personajes que ya hemos decidido que no van a poder en la realidad, y eso también es muy potente y emocionante para el espectador.
- ¿Cuál fue tu inspiración para escribir esta obra?
- Fue la intención de darle sentido a un momento de mi vida donde me costaba mucho plasmar lo que yo deseaba. Sentía que hacía un esfuerzo enorme durante el día y llegaba la noche y no sabía si todo lo que había hecho me iba a permitir establecer ese puente entre la ilusión que tenía y la concreción del sueño. Increíblemente, eso que a mí me pasaba se dio vuelta con este espectáculo, que cambió la percepción de los demás sobre mí. Fue emblemático en mi propia vida, se terminó concretando algo que no estaba ocurriendo. Se concretó en la realidad y en la ficción.
- Qué absurdo. Vos escribiste El amateur, que sigue la historia de dos personajes que persiguen un objetivo en común y que van a hacer de todo para poder conseguirlo. En un principio se lo ofreciste a Luis Romero y Vando Villamil por miedo a que no fuera aceptada. ¿Por qué no te tiraste a la pileta como los protagonistas de esta historia?
- Porque nunca había escrito una obra. Era mi primera vez y recibía el rechazo que reciben las óperas primas. Un productor me miró y me dijo: "Mirá... es la primera (obra) que escribís, sos un actor sin cartel, no puedo arriesgar mi dinero". Yo me hice productor porque si no, no la hubiera podido hacer nunca. De hecho, cuando se la di a Vando, a la versión original, le dije "yo no te la voy a ofrecer porque no quiero que, si me decís que no, me desanime. Yo no soporto el 'no'. Vos leéla, si la querés hacer decime vos a mí. Yo no te la ofrezco para que no tengas posibilidad de rechazármela. Si vos no me llamás nunca más ni nada, yo sigo avanzando". Y lo mismo hice con el director, porque sabía de mi fragilidad cuando uno recién empieza. Eran mis primeros proyectos. Si yo lo hacía, para mí era vital, pero si yo no lo hacía, no le importaba a nadie, el mundo seguía andando. Yo no quería perder esa voluntad que me permitía llevar adelante el proyecto hasta que se concretara. Donde sí me tiré a la pileta fue para obtener los otros rubros. Primero, le llevé la primera versión a Mauricio Kartun, tuve un supervisor autoral de lujo. Segundo, me animé a llamar a Jaime Roos, que estaba en su momento de apogeo y sin conocernos le dije que tenía que ser el autor de la música porque mi obra era igual a sus canciones, eran simples pero profundas. Y también Graciela Galán, que es la escenografa. En ese momento estaba en París y logré convencerla, a pesar que me dijo que "no podía".
- Dos años después del estreno de la obra, El amateur llega al cine. ¿Cómo es que se dio esa oportunidad?
- Yo había trabajado en dos películas con un director argentino, Juan Bautista Stagnaro. Como nos conocíamos, yo lo había invitado a ver el espectáculo. No vino al estreno, vino más adelante y cuando salió del teatro me llamó por teléfono y me dijo "acabo de ver un guion. Adentro de lo que yo ví, hay un guion de cine. Si vos me das los derechos, yo lo escribo". Y a mí me pareció extraordinario, porque cuando yo lo empecé a escribir, como nunca pensé que lo iba a estrenar, lo hice como un guion cinematográfico. Lo primero que le llevé a Kartun fue un guion rudimentario, un guion cinematográfico de cuarenta páginas. Yo quería saber si con eso podía hacer una obra de teatro, pero lo había empezado a escribir como cine. Así que cuando Stagnaro me dijo eso, a mí no me parecía que podía estar equivocado porque había nacido como una película. Volvió a su esencia. Pero yo la escribí como cine porque yo no sabía escribir teatro, nunca habia escrito nada. Había más de veinte personajes en la primera versión, un montón de decorados y lugares diferentes.
- ¿Qué sentís cuando ves la reacción de la gente al final del espectáculo?
- (Suspira) Una felicidad. El último posteo decía "la felicidad de El amateur". Siento una felicidad enorme porque yo nunca me imaginé que lo que yo sentía, lo que mí me inspiraba, lo que me hacía andar lúcido por la vida, iba a producir lo mismo en los demás. Yo lo escribí inconscientemente, nunca había escrito nada y tampoco sabía el recorrido que podía tener lo que estaba escribiendo, y eso, como me dijo Stagnaro "me parece que estabas en estado de gracia cuando escribiste El amateur". En realidad era una inconciencia absoluta porque no lo había hecho nunca. Era la primera vez y ni siquiera me tenía fe para concretarlo. Entonces lo hice dándalo todo, un poco como lo que significa ser amateur, dándolo todo sin esperar nada a cambio.