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Federico Olivera confesó cómo es la deuda que tiene con el Indio Solari hace más de 30 años

El actor recordó una desopilante anécdota de su infancia.

El actor es, sin dudas, uno de los casos paradigmáticos dentro del mundo de la actuación, tras una carrera que apuntaba mucho más arriba de lo que en la actualidad es un recorrido quizás un poco alejado de las grandes luces.

De formar parte de elencos y proyectos superlativos como en Las Cosas del Querer, El Che, Son de Diez o Yago, Pasión Morena a incursionar en el mundo del teatro, el esposo de la actriz Soledad Villamil fue buscando diferentes desafíos.

Justamente sobre su lugar en el mundo de la actuación, Olivera detalló: “La verdad es que no sé hasta donde estoy habilitado para creérmela. Sé que tengo un nombre en el medio, que mis pares me reconocen, pero no me la creo como para llevar mi obra a un teatro para 500 espectadores".

El actor y director está al frente de la obra El Portón de Sánchez, un éxito del under que prefiere mantenerlo desde ese perfil artístico: “Proponerle mi obra a un productor significaría explicarle mis intenciones artísticas y no se si quiero”.

Dentro de una vida en la que la familia, junto a su esposa desde hace más de 26 años y sus hijas Violeta y Clara son la prioridad, Federico no se encandila con las luces y se inclina por permanecer en su zona de confort.

Sin embargo, desde su infancia el actor mantiene un lugar privilegiado para sus pasiones. Una de ellas fue el fútbol: “Mi infancia estuvo atravesada por el fútbol. Jugaba todos los días frente al Hospital Garrahan y los fines de semana en Parque Avellaneda. Hincha fanático de San Lorenzo”.

Pero, justamente navegndo en las prfundidades de su infancia, Olivera recordó su lado rockero, identificado con el : “También era fanático de Patricio Rey y sus Redonditos de Ricota. Una vez estando en el secundario, con mis amigos lo fuimos a ver al teatro Bambalinas”.

La desopilante anécdota quedó sentenciada con una deuda de antaño: “Año 87, aproximadamente. Entramos sin pagar, empujando. Éramos un poco descontrolados. O sea que le debo una entrada al Indio Solari, en realidad, a toda la banda”.