La sociedad argentina, el reflejo de Gran Hermano: ¿Furia es Javier Milei?
Las sociedades suelen atravesar distintos estados de ánimos y, al menos en Argentina, la columna vertebral de las variantes la atraviesa la economía. Pensar en un reality con personas normales como algo externo a la sociedad me parece, al menos, pecar de inocente.
Es cierto que en la televisión gran parte del contenido es ficcionado, como también en cada decisión que sale al aire hay muchas cabezas detrás con distintas intenciones y subjetividades. Pero históricamente Gran Hermano ha reflejado a personas de carne y hueso con distintas realidades e historias intentando convivir dentro de una casa con cámaras que registran sus movimientos las 24 horas del día.
Si bien los participantes son aquellos que vemos dentro de la casa, llámese Furia, Zoe, Nicolás o el que ustedes gusten -o conozcan-, detrás de cada uno de ellos hay un "fandom" que defiende y sostiene a esa persona dentro de la casa. Es decir, ante las actitudes de X jugador, hay un sinnúmero de personas que legitiman su conducta obedeciendo el pedido que sale desde adentro de la casa de "ir por tal rival".
Esto lleva a que cada telespectador se sienta protagonista ya que es invitado a participar en la resolución del juego a través de su voto. De esta manera comienza una "cadena de favores" en donde los fanáticos responden a su participante favorito a través de defender a uñas y dientes todo lo que ese jugador les propone.
Como sucede en la vida algunos jugadores pueden generar mayor o menor empatía y en consecuencia lograr más o menos adeptos a su forma de juego. Desde sus comienzos en el 2001 a esta edición 2024 hay algo que hizo que todo lo mencionado anteriormente se multiplique por cifras indescifrables: el avance tecnológico y la fuerza de las redes sociales.
Ser "cancelado" o idolatrado en redes sociales son el verdadero termómetro de lo que puede suceder dentro de la casa. Si bien el voto sigue siendo vía SMS -por un tema de ganancia para el canal transmisor- lo cierto es que los recortes y hechos que se viralizan en las redes suelen ser consecuencia directa de lo que sucede a la hora de decidir quién dejará la casa de Gran Hermano.
El poder observar Gran Hermano desde distintas aristas como puede ser la casa en vivo, los programas del canal transmisor, los programas satélites, recortes de redes sociales o fragmentos virales hacen que Gran Hermano tenga una diversidad muy amplia y que cada espectador interprete y defina, mediante su voto SMS, cómo seguirán las historias dentro del reality. Este último párrafo es lo que verdaderamente sostiene el éxito que actualmente posee el programa de Telefe: el protagonismo del espectador y poder manejar los hilos de la casa como si se jugará a Los Sims de manera real.
Antes de explayarme sobre la analogía del titular que equipara a Furia con Javier Milei, vale destacar que lo que sucede dentro de la casa no está guionado y no son actores los participantes, pero sí lo que se transmite es un simulacro de realidad que el equipo de producción decide destacar y mostrar. Es decir, la producción del programa interpreta la realidad y, según su criterio de algo televisivamente significativo, decide transmitirla en las distintas galas.
En diciembre del 2023 Javier Milei asumió como presidente de la Nación tras derrotar en el balotaje a Sergio Massa. Lo que llevó al actual mandatario a posicionarse como presidenciable fue la fuerza absoluta que tenía en redes sociales. De ser un simple economista que participaba en distintos programas televisivos hablando sobre la crisis que atravesaba el país o de participaciones un tanto más descontracturadas como su noviazgo con la cantante Daniela o su imitación a Leonardo Fabio en el programa de Guido Kaczka, a ser candidato a presidente hubo una catarata de viralizaciones en distintas redes.
Como en el caso de Furia actualmente, Javier Milei tenía un grupo de seguidores muy fuerte en redes sociales que se encargaba de defender cada uno de sus actos, por más desencajados que pudieran parecerle a otros. Claro, al tener una personalidad tan eufórica y por momentos agresiva, llevaba a que los detractores generen un fuerte rechazo y, a su vez, sus seguidores se alineen aún más detrás de sus filas.
Poco a poco la figura de esta persona -tanto Milei como Furia- evidenciaba y remarcaba cada vez más su forma de ser y esa misma personalidad enérgica llevaba a que los alineados a él más lo defiendan, mientras que en la vereda de enfrente, al ver estas actitudes arrebatadas, llevaban a generar aún más rechazo. La pulseada es de amor vs. odio, sin puntos medios.
Personalidades tan intensas, fuertes o como deseen llamarle generan que, como en otros líderes mundiales, se produzcan diferentes admiraciones y, pese a las actitudes más aberrantes o desequilibradas, sus seguidores cada vez las defiendan más.
Según marca la historia y basicamente por un tema biológico la gran fuerza de las sociedades son las generaciones jóvenes. En tiempos en donde las redes sociales son determinantes y esa franja etaria son los grandes protagonistas de las mismas, todas esas defensas y ofensas se trasladan a Instagram, X, TikTok o la red que utilicen.
Es cuestión de escrolear durante unos segundos para encontrarse con debates sobre las actitudes de Furia dentro de Gran Hermano o sobre las medidas de Javier Milei. Personalidades fuertes, intensas y quizás un poco desequilibradas (a ella la apodan "Furia" y a él le decían "el loco") hacen que hoy Furia y Javier Milei sean, lastimosamente o no, las dos personas más buscadas y las palabras más utilizadas en las redes sociales.
Mirá el momento en que Furia elimina a Catalina de Gran Hermano