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A los 70 años, murió la actriz Camila Perissé: figura clave del destape nacional

Fue una de las vedettes más emblemáticas de la década del 80.
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Camila Perissé, una de las vedettes más emblemáticas de la década del 80, murió este martes luego de batallar por años contra una dura enfermedad. 

Perissé fue diagnosticada con una fibromialgia en 2018. A raíz de esta situación, fue derivada a una Clínica de Pergamino en donde le recetaron una fuerte medicación que le provocó un grave daño cognitivo.

Si bien se recuperó del estado crítico en el que se encontraba, la actriz había bajado radicalmente de peso (llegó a pesar 45 kilos) y tenía dificultades para comer y beber por lo que su estado se fue complicado gradualmente.

Camila Porro nació en Mar del Plata el 1° de enero de 1954 y a los seis años se mudó con su familia a Capital Federal. A los 15 años se recibió de Profesora de Danzas Nativas.

Camila Perissé en el furor de su fama en los 80.

Estudió teatro con Carlos Gandolfo, también con Agustín Alezzo y Hedi Crilla, los profesores más prestigiosos de ese momento y debutó en el escenario con Despertar de Primavera. 

Admirada por su innegable atractivo físico y por la firme voluntad de incursionar en las artes, integró por un tiempo el Ballet Estable de Joaquín Pérez Fernández –un bailarín español que hizo escuela y falleció en Buenos Aires en 1989-, hasta que decidió que lo suyo era el teatro.

Su debut en e teatro fue con la obra “Despertar de primavera” (1977), de Frank Wedekind, junto a un elenco de principiantes que luego lograron fama y un buen pasar gracias a la televisión, entre ellos Luisa Kuliok, protagonista de un comentado “topless” a bordo de una canoa.

En teatro se animó a todo: desde secundar a Rudy Chernicoff en “Yo, argentino”, participar como vedette o media vedette en las revistas “Zulma en el Tabarís”, con Zulma Faiad; “La revista del Mundial”, con Joe Rígoli; “El Maipo es el Maipo y Gasalla es Gasalla”, con Gasalla, Enrique Pinti y Claudia Lapacó; o hacer comedia en “Amores míos”, con Thelma Biral, Raúl Aubel y Víctor Hugo Vieyra.

Su trayectoria como artística abarcó el teatro, televisión y cine, a través de los cuales y gracias a una belleza desafiante se transformó en un sex-symbol del país durante los 80.

Hasta que llegó “La señorita de Tacna” y su fama y su cotización subieron de golpe; fue contratada para compartir cartel con Soledad Silveyra en “Íntimas amigas”, y con Juan José Camero y Eva Franco en “Las mariposas son libres”, que en 1971 había elevado al estrellato a Susana Giménez, dirigida por José Cibrián.

La edición local de la revista Playboy la tuvo como protagonista de varias de sus tapas, a partir del famoso desnudo que protagonizó en "La señorita de Tacna", una obra de Mario Vargas Llosa que dirigió Emilio Alfaro en el teatro Blanca Podestá, con Norma Aleandro al frente del elenco.

A partir de entonces el nombre de Perissé convocaba el morbo y la actriz era perseguida sin tregua por el periodismo farandulero, tanto en Buenos Aires como en Mar del Plata, donde la obra se montó durante la temporada veraniega.

Además, su figura había aparecido en numerosas publicidades y la televisión no fue ajena a sus encantos: se la vio en “Tato por ciento”, “Como en el teatro”, “Esa provincianita”, “Viva la risa”, “Desde adentro”, “Zona de riesgo” y “Gino”, su última actuación, en 1996.

En la pantalla grande sirvió como anzuelo visual en películas como “Fotógrafo de señoras” (1978), con Jorge Porcel, “Mi mujer no es mi señora” (1978), con Alberto Olmedo, “Encuentros muy cercanos con señoras de cualquier tipo” (1978), para ambos cómicos; la infantil “Los superagentes no se rompen” (1979), dirigida por Julio De Grazia; y “Te rompo el rating” (1981), otra vez con Porcel.